Casi diez años después del caso que conmocionó a Israel, el presidente Isaac Herzog decidió aceptar la solicitud de Elor Azaria y redujo el tiempo durante el cual sus antecedentes penales quedarán registrados. Azaria fue condenado y estuvo en prisión tras disparar y matar a un atacante al que consideró una amenaza.
La Presidencia comunicó que la decisión se tomó en vísperas de Yom Kipur tras revisar todas las circunstancias del caso y bajo el marco de los Días de Misericordia y Perdón. Entre los motivos principales figuran los años transcurridos, el cumplimiento íntegro de la pena impuesta y la expiración de los plazos legales del delito, además de las dificultades que enfrentaba Azaria para conseguir trabajo y los cambios en su vida familiar.
En su carta, Azaria señaló que respeta y aprecia los valores del ejército israelí, que educa a sus dos hijos pequeños bajo esos principios y que lamenta los hechos. En una solicitud previa enviada al expresidente Reuven Rivlin, ya había escrito que el tiroteo fue un error operativo que no volvería a cometer. Herzog también consideró la situación de salud que atravesó la familia del exsoldado y recordó que el entonces jefe del Estado Mayor, Gadi Eisenkot, ya había reducido la pena original.
Herzog aclaró que esta medida no modifica los procedimientos judiciales ni reconsidera la sentencia original. Recalcó que la justicia militar resguarda la pureza de las armas y que el indulto actúa solo como una vía de gracia humanitaria, sin funcionar como tribunal. Con la recomendación favorable del ministro de Defensa, Israel Katz, el mandatario ordenó la reducción inmediata del registro de antecedentes de Azaria.










