Airbus presentó en la feria ILA Berlín 2026 el “Team Gen 6”, una alianza de la industria alemana de defensa y aviación creada para desarrollar un caza europeo de sexta generación de fabricación propia.
La iniciativa surge después del fracaso del proyecto “Next Generation Fighter”, integrado en el programa Future Combat Air System/Système de Combat Aérien du Futur, y busca preservar parte del trabajo industrial iniciado bajo el FCAS.
Airbus busca liderar un nuevo caza europeo de sexta generación mediante el Team Gen 6, tras el colapso del NGF por las disputas industriales entre Airbus y Dassault Aviation.
La compañía explicó que, tras la “reorganización” del FCAS, el desarrollo del “Sistema de Sistemas” general continúa, pero el avión de sexta generación incluido en esa arquitectura necesita una estructura industrial más ágil.
An exciting step for European sovereignty at ILA Berlin: "Team Gen 6", a group of eight leading German defence and aviation companies signed a strategic positioning paper. The German and French governments have announced a realignment of the European Future Combat Air System… pic.twitter.com/aZcjAaO6dE
— Airbus Defence (@AirbusDefence) June 11, 2026
Con ese objetivo, ocho empresas alemanas firmaron un documento de posicionamiento estratégico para mantener el trabajo iniciado bajo el proyecto NGF y ofrecer una alternativa nacional y europea al programa bloqueado.
El grupo está formado por Airbus, Autoflug, Diehl Defence, Hensoldt, Liebherr, MBDA Deutschland, MTU Aero Engines y Rohde&Schwarz. En paralelo, también se articula un equipo español con Indra, Airbus, Grupo Oesia, GMV, ITP Aero y Sener.
Team Gen 6 busca preservar capacidades industriales europeas
“Como Team Gen 6, contamos con las capacidades y los recursos necesarios”, señala la declaración conjunta. “Ahora buscamos una estrecha colaboración con los responsables políticos y la Fuerza Aérea para impulsar un sistema de combate aéreo europeo superior en pro de la seguridad colectiva”.

Jean-Brice Dumont, responsable de poder aéreo en Airbus Defence & Space, dijo que la industria prepara opciones para que los gobiernos y las fuerzas armadas definan los próximos pasos tras el FCAS.
“Por el momento, vamos a pedir orientación a nuestros gobiernos sobre lo que quieren que hagamos. Hay que demostrar la viabilidad industrial de lo que se nos pide, no solo la técnica”, declaró Dumont.
El directivo también defendió la necesidad de preservar el trabajo ya realizado en torno al NGF y al conjunto del FCAS. “Tenemos que plantearnos cómo salvaguardar las áreas en las que funciona y cómo lo reestructuramos”, afirmó.
Junto con el anuncio, Airbus difundió un breve video en el que expone las bases de su alternativa al FCAS y se posiciona como líder del nuevo proyecto industrial.
Airbus muestra una alternativa al NGF con drones colaborativos
La pieza arranca con imágenes del Eurofighter Typhoon, el dron Dornier Anti Radar, el banco de pruebas de UAV de baja observabilidad LOUT, el A330 MRTT y el EADS Barracuda. “La base está probada”, sostiene el video, en alusión a la experiencia acumulada por Airbus en esos programas.
La empresa también mostró un concepto, posiblemente hipotético, de su propuesta alternativa al NGF. Varios observadores detectaron similitudes con el Boeing F-47, aunque el diseño podría funcionar solo como marcador de posición y no representar la configuración final del proyecto.
La aeronave presentada se aparta de las primeras imágenes del NGF, que mostraban un avión bimotor de diseño más tradicional, con ala lambda, superficies de cola muy inclinadas y entradas de aire “axilares”.

Las nuevas representaciones muestran otro planteamiento bimotor, con ala en forma de gaviota con diedro negativo, planos de proa tipo canard y una aparente entrada supersónica ventral sin desviador.
En el video, el avión aparece en operación con dos plataformas no tripuladas distintas: el recién anunciado U760 Ravenstorm y el Loyal Wingman ya vinculado al programa FCAS.
Este último forma parte de los sistemas que sobrevivieron a la reestructuración, ya que Alemania y Francia mantendrán el trabajo en el sistema de drones y en la red de datos asociada.
El colapso del NGF expone la disputa entre Airbus y Dassault
El final del NGF había sido anticipado días antes de la ILA Berlín 2026 por el periódico francés La Tribune y el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung. Ambos medios atribuyeron el bloqueo a desacuerdos profundos entre Airbus y Dassault Aviation sobre la conducción del programa.
El canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron intentaron rescatar el proyecto, pero la mediación no prosperó. Según lo informado, Dassault reclamaba una mayor participación en los trabajos, mientras Airbus defendía un reparto equitativo.
La disputa dejó el programa detenido en la Fase 1B de Desarrollo Tecnológico, etapa que debía abrir paso a la Fase 2, dedicada al desarrollo y producción de un demostrador.
El calendario inicial preveía iniciar vuelos de prueba en 2026 y poner en servicio el caza de nueva generación en 2040, una fecha que ya se había desplazado al menos hasta 2045.
Alemania evalúa F-35, GCAP y nuevas opciones industriales
Según los informes, la decisión de cerrar el programa se tomó durante la cumbre UE-Balcanes celebrada la semana pasada en Montenegro, donde Merz y Macron conversaron al margen del encuentro.

Los dos líderes resolvieron, no obstante, continuar con el desarrollo de un sistema de drones y una red de datos vinculada, lo que mantiene viva parte de la arquitectura original del FCAS pese al colapso del caza tripulado.
El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, confirmó después que el NGF había quedado prácticamente descartado. “Era un proyecto europeo ambicioso y a gran escala que ahora se está desmoronando ante la realidad”, afirmó.
Pistorius calificó el Team Gen 6 como “concebible y una posibilidad”, aunque advirtió que Alemania también analiza otras opciones. Entre ellas figuran la compra de más aviones F-35 Lightning II o la entrada en otros programas de desarrollo aeronáutico.

Desde Italia, el director ejecutivo de Leonardo, Lorenzo Mariani, recibió favorablemente la eventual incorporación alemana al Programa Global de Combate Aéreo, GCAP, en especial “en términos de capacidades y reparto de costes”.
Al mismo tiempo, Mariani advirtió que sumar un nuevo socio podría retrasar el objetivo de 2035. Esa cautela refleja el dilema europeo entre reforzar un programa ya en marcha o reconstruir una ruta propia después del fracaso del NGF.
El lanzamiento del Team Gen 6 coloca a Airbus en una nueva posición dentro del debate europeo sobre cazas de sexta generación. La cuestión central ya no es solo técnica, sino industrial y política: cómo mantener soberanía aérea, repartir cargas de desarrollo y evitar que Europa dependa por completo de soluciones estadounidenses o de programas ajenos.