Australia se convertirá en el primer país extranjero en adquirir el Misil Táctico Avanzado Conjunto (JATM, por sus siglas en inglés) AIM-260. Este proyectil aire-aire de fabricación estadounidense permite abatir objetivos ubicados más allá de la línea de visión.
El ministro de Defensa, Richard Marles, confirmó la operación durante una visita a unos ejercicios aéreos multinacionales en el norte del país.
El Gobierno australiano invertirá “casi” A$736 000 000 ($518 000 000) para incorporar “hasta 450” de estos misiles a la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF).
El Departamento de Defensa detalló el propósito de la medida a través de una declaración oficial.
La institución indicó: “La adquisición del JATM AIM-260 dotará a las plataformas de la Fuerza Aérea de un elemento disuasorio creíble contra objetivos aéreos, el cual complementará las capacidades actuales de misiles aire-aire y otros sistemas de misiles de superficie de las Fuerzas de Defensa de Australia (ADF). Asimismo, esta compra mejorará aún más la interoperabilidad de Australia con los Estados Unidos”.
El misil es fabricado por Lockheed Martin y cuenta con un nivel de protección tan estricto por parte de Estados Unidos que su primera fotografía pública recién se conoció en mayo, según la revista Air and Space Forces Magazine.
El Departamento de Estado estadounidense autorizó la venta en marzo. En aquel momento, la agencia estimó que el costo total superaría los $3 000 000 000 en caso de que Canberra concretara la compra de todos los misiles, los artículos de prueba y el equipo asociado.
El plan de integración del AIM-260 contempla tres fases. Primero se instalará en los cazas polivalentes Boeing F/A-18F Super Hornet de la RAAF.
Luego, el armamento se incorporará a la flota de cazas de quinta generación Lockheed-Martin F-35A Lightning II. Finalmente, llegará a los aviones de ataque electrónico Boeing EA-18G Growler.
Marles se refirió a la compra durante un encuentro improvisado con la prensa en la base Darwin de la RAAF, en el marco del ejercicio de combate aéreo Pitch Black.
El ministro catalogó la operación como una “compra verdaderamente significativa para modernizar la capacidad” de la fuerza. Además, precisó que la adquisición concuerda con la estructura y la postura de fuerzas que establece la Revisión Estratégica de la Defensa de Australia.
Por otra parte, el país oceánico también comunicó hoy el éxito en las pruebas de vuelo de un motor de cohete de combustible sólido. Este dispositivo, de desarrollo nacional, se destinará a armas guiadas.
El motor Koonibba Rising 3.0 se probó en un campo de tiro del sur de Australia, según precisó el Departamento de Defensa mediante otro comunicado.
El Grupo de Ciencia y Tecnología de la Defensa de Australia desarrolló el equipo a través de una alianza con la empresa Thales Australia.
La dependencia gubernamental explicó que este propulsor de la categoría de 100 kg (220 lb) incorpora las “tecnologías y características de diseño necesarias para aplicaciones de alto rendimiento y relevancia militar”.
La empresa australiana Southern Launch ejecutó las pruebas de vuelo de este componente. Tras los ensayos, el ministerio de Defensa aseguró que el sistema funcionó “tal como se diseñó”.
El comunicado oficial resaltó la importancia de estos resultados: “Este hito marca un nuevo paso significativo hacia la capacidad soberana de armas guiadas de Australia, un avance que demuestra la aptitud de la industria nacional para diseñar, fabricar, integrar y probar tecnologías de motores de cohetes aplicables a los futuros sistemas de misiles tácticos”.
El documento también subraya que el logro “prueba la viabilidad del camino hacia el desarrollo, la fabricación, las pruebas y la evaluación a nivel nacional de futuros motores de cohetes”.
El ministro de la Industria de Defensa de Australia, Pat Conroy, coincidió con los comentarios de Marles y describió la prueba como un paso trascendental para el sector de defensa del país.
“El ensayo pone de manifiesto la solidez de la colaboración entre Defensa, la industria australiana y las organizaciones de investigación a la hora de proporcionar capacidades de vanguardia que respaldan nuestra seguridad nacional y nuestra resiliencia industrial soberana”, aseveró el funcionario.






