Altos funcionarios israelíes citados por Channel 12 afirmaron que el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán pone en peligro los intereses de seguridad de Israel y deja sin resolver asuntos centrales del programa nuclear iraní.
Según el informe, funcionarios y expertos israelíes que han trabajado durante décadas en el expediente iraní consideran que Washington aceptó las “condiciones principales” de Teherán y que la República Islámica no está haciendo concesiones reales de forma inmediata.
Funcionarios israelíes advierten que el memorando con Irán favorece a Teherán porque reabre Ormuz, alivia la presión militar y posterga las decisiones sobre uranio, misiles y apoyo a grupos terroristas.
“Los iraníes no están aceptando esto a cambio de nada”, dijeron los funcionarios. A su juicio, lo primero que ocurrirá será la apertura del estrecho de Ormuz, la recuperación del régimen y una señal de debilidad ante la opinión pública iraní.
Los funcionarios sostienen que Irán está “pagando a crédito” con este marco, porque solo acepta discutir su programa nuclear después de que la guerra termine formalmente y se cumplan condiciones adicionales, incluida la liberación de fondos iraníes congelados.
La crítica israelí se concentra en la secuencia del acuerdo: primero alto el fuego, reapertura marítima y alivio gradual de presión; después, negociaciones sobre los temas que Israel considera decisivos para su seguridad.
Israel teme que Washington pierda presión sobre Teherán

Un funcionario comparó el memorando con el marco utilizado para poner fin a la guerra en Gaza y preguntó qué ocurrió después con el compromiso de desarmar a Hamás.
“¿Cuál será la principal baza de los estadounidenses si, tras 60 días de alto el fuego, los iraníes no comienzan a dar los pasos que se les exigen? La amenaza militar creíble se ha visto prácticamente erosionada”, afirmó el funcionario a Channel 12.
Los funcionarios israelíes creen que Estados Unidos está renunciando a parte de su influencia militar justo antes de obtener resultados verificables sobre el programa nuclear iraní.
La preocupación aumenta porque el memorando no exigiría una entrega inmediata del uranio altamente enriquecido, sino conversaciones posteriores sobre su destino.
Uranio, misiles y Hezbolá quedan fuera de una solución inmediata

“La extracción de uranio se ha convertido en una dilución del uranio y el sistema de misiles no forma parte del acuerdo en absoluto”, dijeron los funcionarios, al señalar que los temas prioritarios para Israel siguen sin una solución directa.
Israel esperaba que la guerra obligara a Irán a desmantelar su programa nuclear, limitar sus misiles balísticos, cortar el financiamiento de organizaciones terroristas y reducir su capacidad de proyectar poder en la región.
Los funcionarios afirmaron que ninguno de esos objetivos se aborda de forma inmediata en el memorando. También advirtieron que Irán no queda obligado a dejar de apoyar a sus grupos afines y que, por el contrario, podría restablecer sus vínculos con Hezbolá a través del acuerdo.
La posible inclusión del Líbano en el marco regional preocupa especialmente a Israel, porque podría afectar su libertad de acción contra Hezbolá en el sur libanés.
Para los funcionarios israelíes citados, el memorando cambia la dinámica de presión sin garantizar resultados verificables. Teherán obtendría tiempo, apertura marítima y oxígeno económico, mientras las principales amenazas para Israel pasarían a negociaciones futuras sin una amenaza militar estadounidense igual de creíble.