El primer ministro Benjamin Netanyahu presentó su postura ante el Tribunal Superior de Justicia en respuesta a las peticiones que solicitaban la destitución del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, y afirmó que no existen motivos legales ni administrativos para poner fin a su mandato.
En la respuesta presentada ante el tribunal, Netanyahu afirmó que el nombramiento de Ben Gvir se realizó de conformidad con la ley y que la posición del primer ministro no ha cambiado desde el nombramiento del ministro.
Netanyahu hizo hincapié en que, aunque los procedimientos que regulan la relación laboral del ministro con la policía todavía no se hayan completado por completo, esto no justifica su destitución. La respuesta sostenía además que Ben Gvir no niega el principio de independencia policial y que las disputas en torno a la forma en que ha ejercido sus funciones no constituyen motivos legales para inhabilitarlo para el cargo.
Netanyahu también sostuvo que las peticiones se refieren a un asunto no justiciable y criticó la postura de la fiscal general Gali Baharav-Miara. Según el primer ministro, su dictamen jurídico se basa en una “exageración de los hechos” y cita varios incidentes sin demostrar una conexión entre ellos ni fundamento legal alguno que justifique la destitución del ministro.
Ben Gvir respondió diciendo: “Celebro la clara respuesta del primer ministro a la fiscal general, que actúa de forma delictiva. Los burócratas del Estado profundo no tienen absolutamente ninguna autoridad para destituir a los ministros. Después de las elecciones, nosotros mismos nos encargaremos de destituir a esos burócratas”.






