Turquía y Arabia Saudí prevén construir en un plazo de tres o cuatro años una línea ferroviaria que una ambos países a través de Jordania y Siria, con proyección hacia Europa y la posterior incorporación de otros Estados del Golfo.
El ministro turco de Transporte, Abdulkadir Uraloglu, explicó que el proyecto permitiría mover mercancías, petróleo, gas natural y pasajeros entre Arabia Saudí, Turquía, Jordania, Siria y Europa en una primera etapa.
El corredor ferroviario turco-saudí conectaría Riad con Turquía por Jordania y Siria, abriría una ruta hacia Europa y reduciría la dependencia del estrecho de Ormuz.
Uraloglu sostuvo que la conexión ayudaría a reducir el impacto de eventuales interrupciones del tráfico en el estrecho de Ormuz derivadas de la guerra en Irán. La iniciativa quedó incluida en un memorando de entendimiento sobre cooperación logística y ferroviaria firmado por Ankara y Riad.
Tras la rúbrica, Turquía destacó que el corredor evitaría pasar por Israel y reduciría su influencia regional. Sectores afines a la monarquía saudí afirmaron además que la obra suponía un “golpe fatal” al plan estadounidense-israelí de 2023 para conectar la India con Oriente Medio, Israel y Europa.
El proyecto compite con el corredor India-Oriente Medio-Europa
El plan impulsado por Estados Unidos e Israel dependía de una normalización de relaciones entre Israel y Arabia Saudí, un escenario que continúa distante. Riad exige avances irreversibles hacia la creación de un Estado palestino, una condición que Israel rechaza.

“Un tren que sale de Arabia Saudí, desde Riad, ya llega a varias regiones de Arabia Saudí. Así que este es un proyecto para que llegue a Turquía pasando por Jordania y Siria. Estamos hablando de una ruta que transportará todo tipo de mercancías a través de esta vía hacia Europa”, declaró Uraloglu.
El ministro señaló que el tramo entre Arabia Saudí y la frontera jordana ya está terminado. En territorio turco, añadió, también se completó el enlace desde Islahiye hasta Kilis y Gaziantep, en el sureste del país y cerca de la frontera con Siria.
Siria aparece como tramo clave del nuevo corredor
Según Uraloglu, resta un tramo de unos 400 kilómetros entre Siria y Jordania. Esa sección es clave para convertir el proyecto en una ruta terrestre continua entre la península arábiga, Turquía y Europa.
El corredor podría ampliarse más adelante a Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Omán y posiblemente Yemen. Además del uso comercial, Uraloglu indicó que la vía también podría servir para el traslado de peregrinos durante el hajj musulmán anual.
Turquía ha estrechado vínculos con el Gobierno de Damasco tras la caída del presidente Bashar al-Assad a finales de 2024 y ha dicho que contribuirá a la reconstrucción de Siria.
Uraloglu afirmó que se preparará un plan financiero para la línea ferroviaria, con una inversión de unos 100 millones de dólares destinada a reconstruir la ruta entre Turquía y Alepo, lo que permitiría una conexión directa con Damasco.