El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán afirmó este domingo que sus fuerzas “humillaron” a Estados Unidos e Israel, después del anuncio de un acuerdo para poner fin de inmediato a la guerra entre Washington, Israel y la República Islámica.
Las fuerzas iraníes “han demostrado con fuerza, mediante la imposición de su voluntad divina e inquebrantable sobre los humillados enemigos estadounidenses y sionistas, que al enemigo no le queda otro camino que aceptar la derrota y la rendición”, afirmó el Estado Mayor en un comunicado difundido por la televisión estatal.
Irán presentó el acuerdo como una victoria militar después de que Estados Unidos e Irán anunciaran el fin inmediato de las operaciones militares, con una firma prevista el viernes en Suiza.
El comunicado fue emitido después de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunciara que Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo para terminar la guerra. Sharif afirmó que ambas partes declararon “la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano”, y que la firma oficial se realizará el viernes en Suiza.
El presidente estadounidense, Donald Trump, también afirmó que “el acuerdo con la República Islámica de Irán está completo” y anunció la apertura sin peajes del estrecho de Ormuz, junto con el levantamiento inmediato del bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes. “Ships of the World, start your engines. Let the oil flow!”, escribió Trump.
El ataque en Beirut elevó la tensión antes del anuncio

El anuncio se produjo tras una jornada de tensión por el ataque israelí contra un centro de mando de Hezbolá en Dahiyeh, en los suburbios del sur de Beirut. Las FDI afirmaron que el objetivo era usado por el grupo terrorista para promover ataques contra civiles israelíes y contra tropas israelíes en el sur del Líbano.
Irán había amenazado con responder al ataque en Beirut. Altos cargos iraníes sostuvieron durante la jornada que la operación israelí comprometía las negociaciones con Washington, mientras las FDI restringieron las concentraciones en Israel y se prepararon para un posible lanzamiento de misiles iraníes.
Israel no participó en las negociaciones del acuerdo. Reportes israelíes indicaron que los términos conocidos generaron preocupación entre responsables del país, en particular por el alcance de las limitaciones al programa nuclear iraní, los misiles balísticos y el apoyo de Teherán a grupos terroristas aliados.
La declaración del Estado Mayor iraní buscó presentar el acuerdo como una imposición sobre Washington y Jerusalén, mientras la región queda pendiente de la firma en Suiza y de las condiciones que regularán los frentes abiertos en Irán, Israel y el Líbano.