El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el estrecho de Ormuz ya se ha reabierto “parcialmente” tras la firma del acuerdo con Irán. El mandatario aseguró que la vía marítima estará “completamente abierta” el viernes, cuando las partes tienen previsto celebrar una ceremonia de firma de carácter principalmente simbólico.
Trump hizo estas declaraciones a los periodistas al inicio de una reunión con el presidente francés, Emmanuel Macron, en Versalles, durante la cumbre del G7. Fue su primera aparición ante las cámaras desde la firma del acuerdo con Irán, en una intervención marcada por una voz ronca atribuida aparentemente a un resfriado.
Trump afirmó que Ormuz ya se reabrió parcialmente y aseguró que el estrecho quedará completamente abierto el viernes, tras el acuerdo firmado con Irán.
El mandatario reiteró que Estados Unidos se ha “llevado muy bien” con la “nueva cúpula de líderes” de Irán. También volvió a afirmar que propició un cambio de régimen, aunque la estructura política iraní sigue intacta.
Trump sostuvo que van a suceder “muchas cosas buenas” en el estrecho de Ormuz y afirmó que los precios de la gasolina ya han empezado a bajar. La reapertura de la ruta resulta clave para el comercio energético global, debido al volumen de petróleo y gas que transita por esa zona marítima.
El acuerdo con Irán y la cuestión nuclear

El presidente destacó que el beneficio más importante del acuerdo del domingo es que Irán no podrá obtener un arma nuclear. Según los términos mencionados, el pacto incluye el compromiso iraní de no desarrollar armamento nuclear, aunque las concesiones concretas sobre su programa atómico quedaron aplazadas para negociaciones posteriores.
Irán ha insistido durante años en que no busca armas nucleares y asumió ese compromiso en el acuerdo de 2015. Trump criticó ese pacto durante su primer mandato y retiró a Estados Unidos en 2018, mientras sus administraciones e Israel se negaron a aceptar las garantías de Teherán.
La nueva posición del mandatario sugiere una disposición a dar valor al compromiso iraní, al menos mientras continúen las negociaciones. Sin embargo, Trump aclaró que si Teherán no se ajusta a sus exigencias, Estados Unidos “volverá al punto de partida”.
Trump descarta por ahora volver a la guerra

La referencia al “punto de partida” alude a la campaña militar estadounidense contra Irán. Aun así, Trump insistió en que no cree necesario retomar la guerra y presentó el acuerdo como una vía para estabilizar el estrecho de Ormuz y reducir la presión sobre los mercados energéticos.
El alcance real del pacto dependerá de las negociaciones posteriores sobre el programa nuclear iraní, la reapertura plena de Ormuz y la aplicación de los compromisos asumidos por las partes. La ceremonia prevista para el viernes servirá como señal política, pero los puntos más sensibles todavía requieren desarrollo diplomático.
La reapertura parcial del estrecho ofrece a Trump un argumento inmediato sobre seguridad energética y presión diplomática. No obstante, las diferencias sobre el control de Ormuz y el futuro del programa nuclear iraní mantienen abierto el margen de tensión entre Washington y Teherán.