El comercio mundial de fertilizantes cayó 30 % desde principios de año por la guerra de Irán, el aumento de los precios y las restricciones a las exportaciones aplicadas por varios países productores, informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
La FAO indicó en su informe semestral “Perspectivas alimentarias” que los volúmenes comerciales bajaron a 41 millones de toneladas en los primeros cuatro meses del año, frente a los 58 millones de toneladas registrados en el mismo periodo del año anterior.
El comercio mundial de fertilizantes se redujo 30 % tras el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, el encarecimiento de insumos clave y las restricciones aplicadas por varios países productores.
El organismo atribuyó la caída al cierre efectivo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, que bloqueó envíos de materias primas y gas natural licuado utilizados en la producción de fertilizantes. Antes de la guerra, esa vía marítima concentraba cerca de un tercio del suministro mundial del sector.
La interrupción del tránsito por Ormuz afectó insumos esenciales para la producción agrícola, entre ellos componentes vinculados al nitrógeno, los fosfatos y el azufre. La escasez llevó a muchos agricultores a retrasar o cancelar compras ante la falta de disponibilidad y el avance de los precios.
La FAO señaló que los precios subieron de media 25 % entre febrero y mayo, con impacto directo sobre fertilizantes nitrogenados, fosfatados y productos derivados del azufre. La presión sobre los costos aumentó el riesgo de escasez durante la temporada de cultivo de verano.
Productores restringen exportaciones para proteger sus mercados

China, Rusia, Turquía y Egipto figuran entre los principales productores que limitaron exportaciones para proteger sus mercados internos. Las autoridades advirtieron que los agricultores pueden enfrentar problemas de abastecimiento si la oferta internacional no se normaliza con rapidez.
La guerra comenzó el 28 de febrero y alteró rutas comerciales críticas para el movimiento de petróleo, gas natural licuado, azufre y fertilizantes. La FAO había advertido en mayo que las interrupciones en Ormuz elevaron los costos de los insumos agrícolas y las facturas de importación en países dependientes de compras externas.
Esta semana, Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo que prevé la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, la FAO advirtió que, aun con la reapertura, la recuperación de los insumos relacionados con el nitrógeno, los fosfatos y el azufre sería lenta y desigual, lo que mantendría los precios en niveles históricamente elevados.
El acuerdo sobre Ormuz enfría el precio del petróleo

El acuerdo interino entre Washington y Teherán contempla un periodo de negociación de 60 días y el paso sin peajes por el estrecho. El texto también prevé restablecer la capacidad total de tránsito en un plazo de 30 días, aunque la normalización dependerá de condiciones logísticas, técnicas y de seguridad.
Tras el anuncio, el Brent bajó el jueves a 77,69 dólares por barril y el West Texas Intermediate a 74,90 dólares, sus niveles más bajos desde antes del inicio de la guerra. Operadores del sector energético indicaron que la recuperación completa de los flujos por Ormuz dependerá de la seguridad marítima, los seguros, las reparaciones y el levantamiento de sanciones.
La reapertura parcial del estrecho ofrece una señal de alivio para los mercados energéticos y agrícolas, pero no elimina de inmediato las tensiones acumuladas en las cadenas de suministro. Para la FAO, el impacto sobre los fertilizantes seguirá condicionado por la disponibilidad de materias primas, la capacidad de transporte y las decisiones de los países productores.