Dentro de la solicitud presupuestaria de defensa para el año fiscal 2027 presentada por la Administración Trump, la Fuerza Aérea de Estados Unidos propuso elevar a 267 aviones su objetivo de adquisición del F-15EX Eagle II de Boeing. La cifra modifica de manera significativa los planes previos, que limitaban la flota a menos de 100 unidades.
Si el Congreso aprueba la ampliación, el F-15EX no se limitaría a sustituir a los F-15C/D más antiguos. La Fuerza Aérea lo emplearía con una función más amplia dentro de la aviación táctica estadounidense, especialmente como avión con gran capacidad de carga útil para defensa antiaérea, superioridad aérea y ataques de largo alcance.
La Fuerza Aérea busca ampliar el F-15EX a 267 unidades para cubrir necesidades de inventario, sostener la capacidad de combate y sumar una plataforma capaz de transportar grandes cargas de misiles en misiones de largo alcance.
El cambio reforzaría el papel del Eagle II como complemento de los cazas furtivos, no como sustituto directo de ellos. Su valor operativo se concentra en la cantidad de armamento que puede llevar, en la rapidez de incorporación a la flota y en su utilidad para escenarios donde la distancia exige más persistencia y mayor disponibilidad de misiles.
En términos técnicos, el Eagle II incorpora radar AESA AN/APG-82(V)1, el sistema de guerra electrónica Eagle Passive Active Warning Survivability System, mandos digitales fly-by-wire y una arquitectura abierta de sistemas de misión. Su principal ventaja no reside en la furtividad, sino en su capacidad para transportar más armamento que otros cazas estadounidenses actualmente en servicio.
El avión puede llevar hasta 29.500 libras, unos 13.380 kilos, de munición aire-aire y aire-tierra. Entre las armas previstas figuran misiles AIM-120 AMRAAM, AIM-9X Sidewinder, AGM-158 JASSM y misiles antibuque de largo alcance. En su configuración actual puede cargar hasta 12 AMRAAM, y futuros soportes de armamento permitirían aumentar esa cantidad.
Capacidad de carga para operaciones de largo alcance

En teatros de operaciones extensos como el Indo-Pacífico, donde la distancia y el consumo de misiles de largo alcance pueden condicionar el desarrollo de la campaña aérea, esa capacidad resulta especialmente útil. El F-15EX permitiría sostener misiones en las que el volumen de fuego y la disponibilidad de armas sean factores decisivos.
Dentro de una arquitectura combinada, cazas furtivos como el F-35A o futuros aparatos como el F-47 podrían operar en zonas con mayor amenaza, mientras los F-15EX proporcionarían una mayor cantidad de misiles desde posiciones menos expuestas. Ese esquema combina penetración, sensores avanzados y capacidad masiva de lanzamiento.
Por su tamaño y estructura, el F-15EX también permitiría integrar en el futuro armas de mayor tamaño, incluidas municiones de ataque de largo alcance y posibles sistemas hipersónicos. Esa posibilidad mantiene su relevancia operativa durante el avance de los programas de nueva generación.
Inventario, industria y modelo mixto de combate

La compra adicional también responde a un problema de inventario, ya que parte de la flota F-15C/D se encuentra al final de su vida útil y muchos F-15E Strike Eagle acumulan décadas de operaciones. Ante esa situación, el F-15EX ofrece una solución con menor riesgo industrial y operativo para mantener el número y la distribución de cazas durante la incorporación de sistemas más avanzados.
Para Boeing, una flota prevista de 267 unidades daría continuidad a la línea de producción de San Luis, Misuri, durante la próxima década. Además, mantendría capacidades industriales asociadas a la fabricación de aviones de combate, un aspecto que el Pentágono considera relevante para futuros programas de aviación militar.
La propuesta también indica que la Fuerza Aérea no planea depender solo de aviones furtivos. Su modelo combina plataformas de baja observabilidad, redes de sensores, aviones colaborativos y cazas con gran capacidad de carga. Dentro de ese esquema, el F-15EX tendría la función de aportar mayor cantidad de armamento disponible y un número elevado de misiles para sostener operaciones aéreas prolongadas.