El Departamento de Defensa de Estados Unidos habría solicitado a las empresas armamentísticas del país que aceleren de manera significativa la fabricación y entrega de material militar ante la escasez provocada por la guerra con Irán, según un memorando del que informó el sábado The Washington Post.
El documento, emitido el miércoles, está firmado por el subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, quien dio a los responsables de la industria un máximo de 21 días para presentar propuestas destinadas a “impulsar calendarios de entrega significativamente más rápidos y agresivos, o bien a incrementar la producción de capacidades críticas”.
Feinberg sostuvo que “los ciclos de desarrollo que duran años no son aceptables” y reclamó a las compañías que “aceleren de forma drástica” tanto sus plazos como su capacidad productiva.
Según el informe, el memorando también instó a los contratistas militares a “propongan inversiones de capital específicas y ampliaciones de instalaciones. Para respaldar el compromiso del Departamento con pedidos sostenidos y de mayor volumen”.
“Expliquen cómo colaboraremos como socios y demuestren su disposición a arriesgar capital propio”, escribió Feinberg.
La petición llega en un momento en que las reservas estadounidenses de interceptores han caído con fuerza. CNN informó la semana pasada que el Ejército de Estados Unidos ha consumido cerca del 80 % de sus interceptores destinados al sistema de defensa contra misiles balísticos THAAD y alrededor del 50 % de los correspondientes al sistema Patriot, lo que habría dejado esas existencias en un nivel “peligrosamente bajo”.
Durante los últimos meses, el Pentágono ha anunciado varios “acuerdos marco” con empresas de defensa para aumentar la producción. The Washington Post señaló, sin embargo, que esos compromisos todavía no constituyen contratos efectivos, puesto que el Gobierno solo realizará las compras cuando el Congreso apruebe los fondos necesarios.
La financiación depende de un proyecto de gasto en defensa por $1 150 000 000 000 que permanece bloqueado debido a la fuerte oposición de legisladores demócratas a los considerables aumentos presupuestarios contemplados.
El memorando de Feinberg se conoció después de que, a finales del mes pasado, ejecutivos de compañías armamentísticas fueran convocados a la Casa Blanca. Allí, altos funcionarios les habrían pedido que presionaran a miembros del Congreso para conseguir un incremento del gasto, según The Washington Post, que confirmó así una información publicada anteriormente por Fox News.
El jueves, Donald Trump negó las versiones que señalaban que estaba descontento con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, por el agotamiento de las reservas estadounidenses de interceptores de misiles.
Según las informaciones difundidas, la escasez de esos sistemas figuró entre las principales preocupaciones analizadas por Trump y sus asesores de mayor rango antes de que la Administración decidiera, hacia finales del mes pasado, aplazar la intensificación de su campaña contra Irán.






