El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este viernes 19 de junio el nuevo Air Force One, un Boeing 747 que perteneció a Qatar y que fue adaptado para operar como avión presidencial oficial mientras la Casa Blanca espera la llegada de las nuevas aeronaves encargadas a Boeing.
La ceremonia se realizó en un gran hangar de la Base Conjunta Andrews, ante unos doscientos integrantes de la Fuerza Aérea. Trump descendió del avión con una puesta en escena ceremonial y con “God Bless the USA” como música de fondo, antes de defender el cambio de aeronave, su nuevo diseño y el papel simbólico del transporte presidencial.
El nuevo Air Force One presentado por Trump es un Boeing 747 procedente de Qatar que funcionará como avión presidencial provisional hasta la entrada en servicio de los futuros VC-25B de Boeing.
“Este avión se ha transformado en una Casa Blanca voladora con un nivel de lujo que nadie ha visto jamás”, declaró el mandatario desde el interior del hangar, al destacar la remodelación aplicada a la aeronave.
Nuevo diseño para el avión presidencial de Estados Unidos
El avión sustituye el tradicional exterior azul huevo de petirrojo, asociado a la era Kennedy, por una imagen más marcada. La parte inferior está pintada de azul marino, con una franja roja por encima, mientras que en el costado izquierdo aparece el escudo presidencial por la zona de embarque del mandatario.
La cola exhibe una gran bandera estadounidense, en una composición que Trump vinculó con sus preferencias personales. El presidente afirmó que los colores y el diseño eran “de mi gusto, diría yo”, y sostuvo que el nuevo aspecto proyecta mejor la imagen del país en el exterior.
“Ahora, cuando aterrizamos en los aeropuertos de Londres, Alemania y otros lugares, ninguno supera a este, y así es como tiene que ser para nuestro país”, afirmó Trump durante la presentación.
El mandatario aseguró que utilizará el nuevo avión el próximo mes para viajar a la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía. También dijo que volverá a China “en algún momento”, en una posible referencia a la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico que China acogerá en noviembre.
Un avión puente hasta la llegada de los nuevos Boeing VC-25B

Trump afirmó que su regreso esta semana desde la cumbre del Grupo de los 7 en Francia fue el último viaje previsto en el antiguo Air Force One. También adelantó que la nueva aeronave realizará un sobrevuelo durante las celebraciones del 4 de julio.
El Boeing 747 entregado por Qatar funcionará como avión puente hasta que entren en servicio los nuevos modelos adquiridos directamente a Boeing. La entrega de esos aviones está prevista actualmente para 2028, después de varios retrasos respecto del calendario inicial.
El Gobierno aceptó formalmente el año pasado el lujoso Boeing 747 procedente de Qatar, pese a las dudas éticas y legales generadas por la recepción de un regalo de alto valor de un Gobierno extranjero.
Trump ha sostenido que no volará en el avión qatarí una vez que deje el cargo y que la aeronave será donada a una futura biblioteca presidencial. El presidente defendió la decisión al asegurar que Estados Unidos estaba en una “situación un poco estancada” mientras esperaba los nuevos aviones de Boeing, cuya entrega había sido prevista originalmente para 2024.
Seguridad, modificaciones y dudas por el regalo de Qatar
El presidente recordó que pidió al emir de Qatar autorización para utilizar uno de sus aviones. “Verás, un presidente normal no haría esto. Un presidente normal prefiere mantenerse alejado de los aviones”, afirmó Trump. “Pero nuestro país tiene que estar representado como es debido”.
La Fuerza Aérea indicó que cualquier aeronave designada como Air Force One debe cumplir rigurosos requisitos de seguridad. La institución añadió que el avión de Qatar fue modificado con un enfoque de ingeniería destinado a priorizar esas capacidades fundamentales por encima de cualquier otro aspecto.
La Fuerza Aérea también señaló que gran parte de la distribución interior del anterior avión presidencial se mantuvo intacta. En ocasiones anteriores, la institución había indicado que las modificaciones de seguridad del avión costarían menos de 400 millones de dólares.
El interés de Trump por modificar la imagen del avión presidencial se remonta a su primer mandato, cuando ordenó que la nueva flota adoptara una combinación de colores muy similar a la de su avión privado.
La transición de la flota presidencial estadounidense

El entonces presidente Joe Biden revocó esa decisión en marzo de 2023, después de que un informe de la Fuerza Aérea advirtiera que los colores más oscuros podían elevar los costes y retrasar la entrega. Tras regresar al cargo, Trump recuperó la paleta que quería para la aeronave.
Otros aviones del Gobierno utilizados para trasladar a altos cargos de la Administración también llevarán una combinación similar de rojo, blanco y azul marino, según informó la Fuerza Aérea a comienzos de este año.
Un portavoz de la Fuerza Aérea explicó que los dos aviones actuales, conocidos como VC-25A, no serán retirados del servicio. Permanecerán en la flota hasta que entren en operación los nuevos Boeing VC-25B.
No está claro qué uso tendrán los aviones presidenciales más antiguos. Tanto el avión procedente de Qatar como los VC-25A estarán disponibles, y el Grupo de Transporte Aéreo Presidencial seleccionará la aeronave adecuada para cada misión en función de los requisitos operativos.