El exprimer ministro Naftali Bennett, dirigente del partido “Juntos”, sostuvo en la Conferencia de Herzliya que, “tras mil días de guerra, hay que decir la verdad: Hamás se está rearmando en el sur, Hezbolá se está haciendo más fuerte —atacando a nuestros soldados y amenazando a nuestros ciudadanos— y la cabeza del pulpo, el régimen de Teherán, sigue en pie”.
Bennett prometió que, después de las próximas elecciones y bajo su liderazgo, “el objetivo estratégico del Estado de Israel será el derrocamiento del régimen iraní, antes de que Irán adquiera un arma nuclear”.
“Para lograrlo, las bombas no bastan”, afirmó. “Pondremos en marcha una campaña integral que acentúe las debilidades de la economía iraní. Desarrollaremos sistemas cibernéticos que mermen la capacidad del régimen para oprimir a sus propios ciudadanos —que, en su mayoría, son personas buenas y amantes de la libertad—. Fortaleceremos a los grandes grupos minoritarios dentro de Irán que están siendo aplastados por el Gobierno. Sacaremos a la luz la corrupción del régimen del ayatolá”.