La cadena “Al Arabiya” informó este sábado que Pakistán acogerá una nueva ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán el 11 de julio, según fuentes oficiales citadas por el medio. Las fuentes señalaron que la próxima ronda se centrará en tres asuntos principales: las sanciones estadounidenses impuestas a Teherán, los fondos iraníes congelados y el programa nuclear iraní.
Las fuentes añadieron que aún no se ha definido el nivel de representación de la delegación iraní en las negociaciones, y que la decisión se tomará una vez concluidos los actos fúnebres de Alí Jamenei. Según “Al Arabiya”, aunque las conversaciones previstas aún enfrentan desafíos vinculados a los arreglos posteriores a la guerra, además de discrepancias sobre el programa nuclear iraní, los mecanismos para liberar los activos iraníes congelados y la gestión del estrecho de Ormuz, ambas partes buscan explorar la posibilidad de retomar una vía diplomática que reduzca la tensión regional.
Esta ronda de conversaciones llega después de otros dos encuentros celebrados el mes pasado en Suiza y el martes y miércoles últimos en Doha. A ello se suman meses de contactos indirectos entre Washington y Teherán, centrados en contener la escalada y reactivar la vía negociadora sobre el programa nuclear, en medio de desacuerdos persistentes sobre el levantamiento de las sanciones y las garantías exigidas por ambas partes.
Antes del inicio del shabat ya se había informado que las partes acordaron reanudar las conversaciones tras la conclusión del funeral de Alí Jamenei. El cambio se vincula principalmente al país anfitrión, ya que Pakistán podría volver a desempeñar un papel significativo en las negociaciones entre ambos países.
En mayo pasado, Dror Blazada escribió que la mediación pakistaní dista de ser neutral. Pakistán atraviesa una profunda crisis económica, con una deuda externa superior a los $100.000 millones, y buena parte de los fondos que ha recibido procede de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y actores occidentales.
Blazada afirmó que Pakistán intenta utilizar su mediación con Washington también para servir a sus propios intereses. Según su reporte, Pakistán e Irán alcanzaron entendimientos por los cuales, si Islamabad ayuda a lograr un acuerdo favorable para Teherán, los iraníes ayudarán a Pakistán a afrontar su deuda externa con los fondos que obtengan del acuerdo.






