El grupo terrorista Hamás ha optado por dilatar las negociaciones sobre su desarme y sobre la puesta en marcha del plan del presidente estadounidense Donald Trump para la Gaza de la posguerra, convencido de que el primer ministro Benjamin Netanyahu actúa con la misma lógica ante las próximas elecciones a la Knéset, según informó la cadena pública Kan.
La emisora cita un documento interno que el movimiento yihadista palestino debatió en los últimos días. De acuerdo con ese texto, Hamás interpreta que Netanyahu ve cualquier concesión sobre Gaza como un suicidio político y que, por ese motivo, estaría demorando de forma deliberada las negociaciones indirectas, estancadas desde hace meses sin avances significativos.
Hamás decidió ganar tiempo en las negociaciones sobre su desarme y el plan de Trump para Gaza, según Kan, al considerar que Netanyahu también demora el proceso por cálculos electorales.
Según Kan, el documento también recoge una propuesta que los mediadores, Qatar y Turquía, trasladaron a Hamás. En ella planteaban que el grupo terrorista mostrara flexibilidad mediante “concesiones tácticas”, incluso en asuntos relacionados con su armamento.
La expectativa de los mediadores era que Netanyahu rechazara cualquier gesto recíproco por cálculos electorales, lo que permitiría proyectar a Hamás como la parte más dispuesta a cooperar.
El informe añade, sin embargo, que Hamás rechazó la propuesta después de amplias deliberaciones, por temor a que cualquier concesión inicial acabara convertida en una base para futuras presiones destinadas a arrancarle nuevas cesiones.
Así, concluye Kan, Hamás resolvió adoptar una estrategia similar a la de Israel: ganar tiempo hasta finales de 2026 y esperar a ver cómo queda configurado el próximo Gobierno israelí.