La comisión de la Knéset encargada de preparar la muy controvertida reforma de los medios de comunicación impulsada por el Gobierno aprobó el proyecto de ley para que avance a sus lecturas finales en el pleno.
La presidenta de la Comisión Especial para la Ley de Comunicaciones, la diputada del Likud Galit Distel-Atbaryan, sostuvo que la legislación propuesta cambiaría los medios en Israel “de arriba abajo” y permitiría a los ciudadanos contar con una oferta más amplia al elegir qué ver.
“Los consumidores notarán de inmediato el efecto de la bajada de precios. Todo el mundo se beneficiará de los frutos de esta reforma”, afirmó Distel-Atbaryan.
La oposición, en cambio, denunció el avance del proyecto hacia su segunda y tercera lecturas en el pleno de la Knéset. Sus miembros alegan que la iniciativa socavará la libertad de prensa y concentrará el poder regulador en manos del Gobierno.
“Este es el día en que se ha dado el visto bueno a una ley de cambio de régimen, que tomará el control de la prensa libre en el Estado de Israel”, afirmó Shelly Tal Meron, diputada de Yesh Atid y miembro de la comisión especial por la oposición.
La Knéset aún no ha fijado una fecha para las lecturas finales en el pleno. El tiempo, sin embargo, se agota para la coalición antes de que el Parlamento se disuelva a finales de mes, de cara a las elecciones.






