El Parlamento de transición de Siria celebró este domingo en Damasco su primera sesión, con la redacción de una nueva Constitución entre sus principales responsabilidades. La instalación del órgano legislativo se produjo más de un año después de que los rebeldes encabezados por Ahmad al-Sharaa, quien posteriormente asumió la presidencia, pusieran fin a décadas de régimen autoritario.
Tras el derrocamiento del dictador Bashar al-Assad en diciembre de 2024, las nuevas autoridades sirias disolvieron el anterior órgano legislativo, que durante años se había limitado a ratificar las decisiones del poder. Después aprobaron una declaración constitucional provisional, concebida para regir durante una transición de cinco años.
El Parlamento de transición sirio inició sus sesiones con cuatro escaños vacantes y la tarea de avanzar hacia una nueva Constitución durante el periodo provisional.
En su discurso de apertura ante la recién constituida Asamblea del Pueblo, Sharaa pidió a los legisladores que actuaran como “modelos de responsabilidad y competencia” y que ayudaran a consolidar “una cultura de diálogo, el Estado de derecho y el respeto por las instituciones”. “Siria escribe una historia gloriosa que refleja su heroísmo, y sobre nosotros recae la responsabilidad de construir tanto la nación como al individuo”, afirmó.
El proceso para escoger a dos tercios de los 210 miembros previstos de la Asamblea del Pueblo comenzó en octubre pasado. La elección quedó en manos de colegios electorales locales, cuyos integrantes habían sido designados por una instancia superior del Gobierno provisional, en un procedimiento que sus críticos calificaron de antidemocrático. El 1 de julio, Sharaa nombró a otros 70 legisladores, correspondientes al tercio restante del Parlamento.

La Asamblea tendrá atribuciones limitadas y podrá proponer y aprobar leyes durante un mandato renovable de 30 meses. Se prevé que ejerza la autoridad legislativa hasta que se adopte una Constitución permanente y se celebren elecciones. También deberá formar una comisión para redactar el nuevo texto constitucional, aprobar el presupuesto nacional y promulgar leyes relacionadas con la consolidación del Estado.
Críticas al mecanismo provisional
Los funcionarios defendieron el mecanismo provisional como una medida necesaria. Argumentaron que celebrar elecciones directas no era viable tras años de una guerra devastadora que desplazó a millones de personas e impidió contar con registros demográficos o padrones electorales fiables. Sharaa ha dicho públicamente que apoya la convocatoria de elecciones generales cuando la infraestructura y la documentación disponibles lo permitan.
Sus críticos, en cambio, sostuvieron que el procedimiento otorga al poder ejecutivo un control excesivo sobre la actividad legislativa y que no garantiza una representación adecuada de las mujeres ni de las minorías étnicas de Siria. Las autoridades no han publicado un desglose sobre la cantidad de legisladores pertenecientes a minorías étnicas y religiosas. Sin embargo, recuentos extraoficiales señalaron que 10 de los escaños elegidos el año pasado correspondieron a integrantes de minorías religiosas y étnicas, entre ellos kurdos, cristianos y alauitas, la confesión a la que pertenecía Assad.
Aunque el Parlamento está integrado por 210 miembros, la sesión comenzó con cuatro escaños vacantes. Uno de los legisladores había muerto y aún no se habían cubierto los tres puestos reservados para la provincia de Sweida, de mayoría drusa. Mohamed Taha al-Ahmed, presidente del consejo gubernamental que designó a los colegios electorales, dijo que la selección de los legisladores de esa región meridional quedó postergada hasta que “las condiciones sean adecuadas”.
La zona permanece fuera del control estatal desde julio pasado, cuando fuerzas gubernamentales y combatientes aliados de tribus beduinas locales se enfrentaron con milicias drusas. Los choques dejaron unos 1.700 muertos, según un recuento de las Naciones Unidas.
Por otra parte, el proceso de selección se realizó a comienzos de este año en áreas del norte y el noreste que antes estaban bajo administración kurda, después de que las autoridades de Damasco asumieran allí el control y firmaran un acuerdo para integrar las instituciones kurdas en el Estado.
Composición de la nueva Asamblea

La cámara cuenta con 21 legisladoras, 15 de ellas incluidas entre las personas designadas por Sharaa. Las mujeres representan así cerca del 10 % de los integrantes del Parlamento.
Los representantes prestaron juramento y tenían previsto elegir más tarde este domingo a la mesa directiva de la Asamblea. Sharaa, antiguo integrante de Al Qaeda que rompió vínculos con la organización terrorista hace una década, ha transformado Siria desde el derrocamiento de Assad. Ha reforzado las relaciones con los Estados occidentales y ha prometido una nueva etapa de libertad.
Su primer año en el poder estuvo atravesado por varios episodios de violencia entre las fuerzas del régimen y combatientes progubernamentales, por un lado, y miembros de grupos minoritarios, por otro, en particular la población drusa de Sweida.