Con 63 votos a favor y 52 en contra, el pleno de la Knéset aprobó la noche de este lunes, en segunda y tercera lectura, la Ley Básica: Estudio de la Torá, impulsada por el presidente de Degel HaTorá, el diputado Moshe Gafni. La norma establece que “el estudio de la Torá constituye un valor fundamental del patrimonio del pueblo judío y del Estado de Israel” y es la primera ley básica que consagra su posición desde la promulgación de este tipo de legislación. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, no participó en la votación, mientras que los diputados del Likud Yuli Edelstein y Dan Illouz se pronunciaron en contra.
La coalición y los partidos haredíes consideran que la nueva ley puede convertirse en un instrumento relevante para promover en el futuro una exención del servicio militar y fortalecer la posición jurídica de quienes estudian la Torá ante las demandas por desigualdad presentadas ante el Tribunal Superior de Justicia. No obstante, las observaciones de la asesoría jurídica de la Knéset llevaron a moderar el texto. La versión aprobada ya no exige ponderar el valor del estudio de la Torá frente a otros valores constitucionales y se limita a reconocerlo como un valor fundamental.
Al término de la votación, Gafni afirmó: “Hoy se ha dado un paso histórico en el Estado de Israel. Durante miles de años, el estudio de la Torá fue la fuerza que preservó al pueblo judío en todas las diásporas y a lo largo de todas las generaciones. A partir de ahora, el Estado de Israel también ha establecido mediante una ley básica que el estudio de la Torá constituye un valor fundamental del patrimonio del pueblo judío y del Estado de Israel. Esto se ha hecho realidad. El Estado judío vuelve a vincularse con los valores eternos sobre los cuales se ha formado el pueblo judío de generación en generación. Esta ley básica servirá como orientación ética para el Estado y expresará el reconocimiento de que el estudio de la Torá no es solo un legado del pasado, sino el fundamento sobre el cual descansan el presente y el futuro del pueblo judío en su tierra”.
El presidente de Shas, Aryeh Deri, también celebró la aprobación: “¡Moisés es verdadero y su Torá es verdadera! Hoy hemos escrito un capítulo histórico en el Estado de Israel. Por primera vez, el Estado judío reconoce el valor supremo de la sagrada Torá y la posición de quienes la estudian. La Torá es la base de la identidad del pueblo judío. Ella nos preservó durante miles de años en el exilio, alentó el anhelo de regresar a la Tierra de Israel y establecer en ella un Estado judío independiente, y también hoy da sentido a nuestra existencia aquí. Esta es una victoria para el mundo de la Torá y una respuesta clara a la destituida asesora jurídica del Gobierno y a todos los que intentaron perseguir y humillar a los estudiantes de las yeshivot. ¡No conseguirán quebrantar el espíritu judío! ¡La sagrada Torá vencerá!”.
Por su parte, el diputado Yaakov Asher declaró tras la aprobación definitiva de la ley: “Como dijo Saadia Gaón: ‘Nuestra nación solo es una nación por sus Torás’. Este es el camino en el que fuimos educados y que acompañó al pueblo de Israel durante miles de años. La Torá es la fuente de nuestra existencia, nuestra identidad y nuestra fortaleza. Para la comunidad haredí, el estudio de la Torá no es solo un derecho o una tradición, sino una forma de vida. El mundo de las yeshivot y las casas de estudio constituye la vasija de aceite puro del pueblo judío y el lugar donde se conserva la continuidad de las generaciones que sostuvo a nuestro pueblo incluso durante los periodos más difíciles, tanto en el exilio como en la Tierra de Israel. Lamentablemente, hay muchos hermanos equivocados que no comprenden el grave peligro que podría afrontarse si desapareciera el mundo de la Torá. Les resulta difícil entender que ‘no será con ejército ni con fuerza, sino con mi espíritu, ha dicho el Señor de los Ejércitos’”.
La primera impugnación contra la Ley Básica: Estudio de la Torá llegó al Tribunal Superior de Justicia apenas unos minutos después de la votación en la Knéset. El Movimiento por la Calidad del Gobierno, que también encabeza el recurso sobre el servicio militar que se tramita ante ese tribunal, anunció que recurrió la norma porque, según sostiene, busca otorgar rango constitucional a disposiciones sobre el estudio de la Torá que podrían incidir en el reclutamiento y en la distribución equitativa de las obligaciones militares.
“No se puede convertir la evasión del servicio militar en un valor constitucional. Hemos recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia”, señaló el movimiento en un comunicado. La organización agregó: “Detrás de este nombre aparentemente inocuo se oculta un intento de incorporar la evasión y la exención del servicio militar al conjunto de leyes básicas del Estado de Israel, con el propósito de eludir las sentencias del Tribunal Superior de Justicia sobre la distribución equitativa de las obligaciones. La finalidad de la ley consiste en proporcionar a los tribunales un ‘contrapeso’ frente al principio de igualdad y permitir en el futuro exenciones y beneficios para quienes evaden el servicio, mientras los combatientes y los reservistas se derrumban bajo la carga”.
A juicio del movimiento, “esta ley básica nació de un acuerdo político, fue aprobada con precipitación y sin un verdadero debate público y, sobre todo, pretende institucionalizar una discriminación permanente entre unas vidas y otras. No superará el examen del Tribunal Superior de Justicia”.
La organización anunció además que mantendrá su ofensiva judicial: “El Movimiento por la Calidad del Gobierno, que encabeza el recurso sobre el servicio militar ante el Tribunal Superior de Justicia, utilizará todos los instrumentos jurídicos disponibles para anular la ley y garantizar una aplicación plena e igualitaria de la Ley del Servicio de Defensa. Ha llegado el momento de una distribución equitativa de las obligaciones”.






