Irán aprovechó el intervalo entre el levantamiento del bloqueo estadounidense y su restablecimiento para acelerar sus exportaciones de petróleo y obtener ingresos superiores a los $6.000 millones, según datos divulgados este martes por la empresa de investigación TankerTrackers.com.
Entre el 18 de junio y el 13 de julio, Teherán envió a compradores extranjeros más de 80 millones de barriles de crudo y productos refinados. La operación cobró mayor intensidad la semana pasada, cuando las conversaciones con Occidente comenzaron a fracasar, de acuerdo con la información de seguimiento.
El mayor volumen se registró durante la noche del 8 al 9 de julio, cuando Irán exportó más de 10 millones de barriles. Sin embargo, la entrada en vigor del bloqueo el 13 de julio frenó los envíos antes de que la operación pudiera completarse y dejó unos 30 millones de barriles inmovilizados en las instalaciones de almacenamiento del país.
La magnitud de estos ingresos altera las previsiones sobre la capacidad de Teherán para soportar la presión financiera. Hasta ahora, los servicios de inteligencia calculaban que Irán podría sufrir un colapso económico en agosto, pero los fondos obtenidos permitirían prolongar su resistencia durante varios meses.
Las estimaciones actuales señalan, además, que Irán conserva una capacidad de almacenamiento flotante de unos 60 millones de barriles dentro de la zona sometida al bloqueo.






