La ministra de Transporte, Miri Regev, anunció que Israel solo permitirá que 20 aviones cisterna estadounidenses permanezcan estacionados en el aeropuerto Ben Gurión, en Tel Aviv. Las demás aeronaves deberán aterrizar en bases de la Fuerza Aérea.
“Cientos de miles de israelíes compraron billetes de avión para viajar y disfrutar de sus vacaciones de verano”, afirmó Regev. “Prometimos que garantizaremos los vuelos comerciales y que no cancelaremos ni un solo billete por causa de los aviones cisterna estadounidenses”.
La ministra explicó que dio instrucciones para impedir la llegada de más aparatos de los acordados. “Por ello, he dado instrucciones para que no se permita el aterrizaje en el aeropuerto Ben Gurión de más aviones cisterna estadounidenses que los 20 acordados. Las aeronaves restantes aterrizarán en bases de la Fuerza Aérea”, añadió.
La decisión se conoció después de que la Autoridad de Aeropuertos de Israel advirtiera de que hasta 50.000 billetes podrían quedar expuestos a cancelaciones en las próximas semanas si no se retiran más aeronaves estadounidenses de la principal terminal aérea internacional del país.
Los aviones militares estadounidenses llevan varios meses estacionados en Ben Gurión en el contexto de la guerra con Irán. Su presencia ha impedido restablecer por completo las operaciones comerciales y ha incrementado los costos operativos de las aerolíneas israelíes.






