La policía antiterrorista británica aseguró que la exministra Ann Widdecombe, encontrada muerta la semana pasada en su domicilio, fue víctima de un ataque deliberado, aunque los investigadores todavía tratan de esclarecer el motivo.
“Está claro que se trató de un ataque dirigido. Todavía trabajamos para establecer el alcance de cualquier planificación o preparación previa y la motivación que hubo detrás”, declaró ante la prensa Laurence Taylor, comisionado adjunto y jefe de la policía antiterrorista británica.
La policía local detuvo el sábado por la noche a un hombre británico blanco como sospechoso del asesinato. Después de asumir ayer la investigación, los agentes antiterroristas volvieron a arrestarlo por la presunta comisión, preparación o instigación de actos terroristas.
Widdecombe, de 78 años, era una figura destacada de Reform UK, el partido populista dirigido por Nigel Farage. Fue hallada muerta el jueves pasado en su vivienda, situada en una zona rural del suroeste de Inglaterra, con “heridas graves”, según la policía.
La exministra había abandonado el Parlamento en 2010.






