Donald Trump advirtió que la próxima semana autorizará ataques contra puentes y centrales eléctricas iraníes si Teherán no acepta reanudar las negociaciones con Washington. El presidente de Estados Unidos aseguró que las operaciones militares continuarán durante los próximos días y que después se ampliarán a la infraestructura energética.
“Vamos a golpearlos con mucha fuerza esta noche. Vamos a golpearlos con mucha fuerza mañana por la noche. Vamos a golpearlos con mucha fuerza la noche siguiente, y la próxima semana la situación será realmente mala para ellos, porque entonces llegarán las centrales eléctricas. La próxima semana llegarán los puentes. Vamos a destruir todas sus centrales eléctricas. Vamos a destruir todos sus puentes, salvo que se sienten a la mesa y negocien”, declaró Trump en una entrevista con Fox News.
“Dejaré los objetivos energéticos para el final, pero, en última instancia, atacaremos objetivos energéticos”, añadió.
Trump ha amenazado varias veces con bombardear instalaciones energéticas de Irán, aunque hasta ahora no ha cumplido esas advertencias. Al parecer, Washington teme que una ofensiva de esa magnitud pueda convertir al país en un Estado fallido, un desenlace que Estados Unidos busca evitar.
Durante la entrevista, el presentador de Fox News señaló que los objetivos de guerra de Trump consistían en impedir que Irán obtuviera un arma nuclear, mantener abierto el estrecho de Ormuz y reducir las capacidades militares iraníes. Después le preguntó si una campaña exclusivamente aérea permitiría alcanzarlos.
El presidente respondió que esos objetivos ya se habían cumplido. Sin embargo, Estados Unidos todavía no ha asegurado las reservas iraníes de uranio enriquecido y el tránsito marítimo por Ormuz apenas representa el 10 % del nivel registrado antes de la guerra.
“Está abierto si la gente quiere atravesarlo”, afirmó Trump.
El mandatario también volvió a restar importancia al control de las reservas de uranio altamente enriquecido y sostuvo que Estados Unidos mantiene vigiladas las instalaciones nucleares iraníes.
Preguntado por la capacidad estadounidense para atacar el complejo nuclear construido a gran profundidad bajo la montaña Pickaxe, Trump respondió: “Nadie sabe nada de Pickaxe”. Acto seguido, aseguró que Washington también supervisa ese emplazamiento y puede intervenir si lo considera necesario.
Sobre la instalación de Taleghan, situada en las afueras de Teherán, ofreció una respuesta similar. Según imágenes satelitales, Irán comenzó a reparar el recinto después de que fuera atacado durante la guerra. “Podemos atacar esa instalación con mucha facilidad”, declaró Trump.
El presidente también dio respuestas contradictorias sobre el estado de las conversaciones. Al ser consultado sobre sus interlocutores en Irán, afirmó que ya no quería negociar porque, según dijo, Teherán había incumplido un acuerdo durante el fin de semana.
Sin embargo, pocos segundos después aseguró que sus colaboradores habían mantenido conversaciones con negociadores iraníes durante la última hora.
Cuando le preguntaron qué mensaje había transmitido Estados Unidos a Irán, Trump respondió: “Más les vale alcanzar un acuerdo. No les va a quedar nadie. Tenemos mucho cuidado con la población civil, pero más les vale alcanzar un acuerdo, o no les quedará nada”.






