El ayuno de Tishá BeAv congregó esta mañana a más de 1.000 fieles judíos en el Monte del Templo, donde se celebraron oraciones multitudinarias a plena vista de la policía. Según diversos informes, los participantes rezaron incluso en sectores del recinto en los que estas actividades no estaban permitidas hasta ahora.
La jornada conmemora la destrucción de los dos templos sagrados judíos que estuvieron emplazados en ese lugar. En la actualidad, la explanada alberga la mezquita apodada Al Aqsa y la Cúpula de la Roca, una coexistencia que convierte al complejo en uno de los principales focos de violencia islamista.
מתפללים ישראלים קיימו תפילה המונית ברחבה שמחוץ למסגדים בהר-הבית, שטח שבו אסורה תפילת יהודים. במשטרה אומרים: מדובר באתר הכלול במסלול הביקורים, בסרטונים שהופצו נראים שוטרים מנחים את המתפללים להמשיך ולהתקדם@HGoldich @VeredPelman
— כאן חדשות (@kann_news) July 23, 2026
צילום: חוזרים להר pic.twitter.com/uSaHtRjodY
Las grabaciones difundidas muestran a numerosos hombres y mujeres mientras recorren el recinto y entonan cánticos de la liturgia judía ante agentes de policía. En otro video, un grupo de hombres sostiene banderas israelíes frente a las escalinatas de la Cúpula de la Roca y canta el himno nacional de Israel junto con el diputado de la Knéset Amit Levy.
También acudió el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, quien ha tratado de ampliar la posibilidad de que los judíos recen abiertamente en este lugar especialmente sensible.
“Miren lo que ocurre aquí. Los judíos rezan y se sienten dueños del lugar. Esto nunca había ocurrido aquí”, afirmó.
El acuerdo de statu quo que regula la administración del recinto prohibió durante décadas la oración judía en atención a la sensibilidad musulmana. Según Haaretz, esa restricción se ha erosionado de forma constante en los últimos dos años, aunque hasta hoy las plegarias solían concentrarse en zonas determinadas del complejo.






