Las acciones del Banco de Jerusalén registraron una marcada volatilidad esta mañana, con descensos pronunciados seguidos de una recuperación parcial, mientras circulan especulaciones en redes sociales sobre la desaparición de la empleada bancaria Mali Yahalomi y versiones infundadas que vinculan de algún modo los fondos de la entidad con el caso.
En su punto más bajo, el precio de las acciones llegó a caer cerca de un 12%. Posteriormente, recuperó parte del terreno perdido y ahora registra un descenso aproximado del 3%.
Yahalomi desapareció el viernes en Viena junto con su hija Liel. Las autoridades de Israel y Austria investigan el caso, que permanece bajo una orden de silencio.
El banco señaló en un comunicado que realizó una revisión interna y que “no se identificaron indicios de actividad irregular alguna relacionada con los fondos o activos del banco”.
Por su parte, el director ejecutivo, Yair Kaplan, afirmó en un mensaje dirigido a los empleados: “Cabe destacar que, aparte del hecho de que [Yahalomi] es empleada del banco, no se ha encontrado ninguna conexión entre el incidente y el banco”.






