Omán impulsa un nuevo plan para el estrecho de Ormuz que permitiría a Irán cobrar tarifas “voluntarias” a los buques que atraviesen esta ruta crítica para el transporte de petróleo, según informó la agencia Reuters. La propuesta ha despertado una profunda preocupación, ya que podría otorgar a Teherán legitimidad para recaudar fondos en un paso marítimo estratégico por el que circula una parte considerable del petróleo mundial.
El plan omaní se inspira en el modelo aplicado en el estrecho de Malaca, en Asia, donde Malasia, Indonesia y Singapur cobran tarifas opcionales a los buques. Esos pagos tienen como finalidad cubrir gastos ambientales, operaciones de búsqueda y rescate y costes administrativos relacionados con la gestión de la ruta marítima. Omán, situado frente a la entrada meridional del estrecho de Ormuz, ya había mostrado interés en cooperar con Teherán para establecer algún sistema de tarifas. El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, examinó la propuesta con sus homólogos de Omán y Arabia Saudita.
Estados Unidos se opone desde hace tiempo a la imposición de tarifas obligatorias para transitar por el estrecho de Ormuz, por donde en tiempos de paz circulaba cerca de un tercio del petróleo mundial. No está claro qué impediría que Irán persiguiera a los buques que se negaran a pagar. El mes pasado, Omán e Irán publicaron una declaración conjunta en la que anunciaron la creación de un grupo de trabajo encargado de estudiar el futuro de la navegación por el estrecho y los servicios que se prestarían en esa zona.
Estos acontecimientos se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenara el inicio de la operación “Furia Épica” el 28 de febrero, en respuesta a una serie de ataques iraníes esporádicos en el estrecho de Ormuz que tenían como objetivo intimidar a los buques. El mes pasado, Estados Unidos e Irán alcanzaron un memorando de entendimiento preliminar que incluía el compromiso iraní de garantizar “el paso seguro y gratuito de embarcaciones comerciales durante 60 días”.
Sin embargo, tras la firma del memorando, Irán llevó a cabo nuevos ataques contra buques en el estrecho de Ormuz. En respuesta, Trump ordenó trece días consecutivos de ataques contra la República Islámica. El Pentágono suspendió las operaciones el viernes pasado, después de que el presidente estadounidense afirmara que las conversaciones con Irán habían cobrado impulso.
“Creo que existe una buena posibilidad de que ocurra algo”, declaró Trump anoche, lunes. “Si ocurre, bien. De lo contrario, volveremos a hacer lo que hacíamos hace dos días”.






