El exministro del Likud Gilad Erdan y el diputado disidente del Likud Yuli Edelstein anunciarán mañana por la noche, en un acto especial, la creación de un nuevo partido bajo el liderazgo de Erdan.
En un vídeo publicado en X, se ve a Erdan mientras observa el canal de la Knéset durante la aprobación de una ley que impide detener a los haredíes que eluden el servicio militar obligatorio. Después, se dirige a la cámara para referirse a los rumores y a las informaciones aparecidas en los medios sobre el inminente lanzamiento de su nuevo partido y afirma que está “aquí para decirles que ocurrirá pronto, muy pronto”.
A continuación, la cámara se aleja y muestra al exembajador de Israel ante la ONU junto a Edelstein, expresidente del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knéset y firme opositor a los intentos de eximir del servicio militar obligatorio a los estudiantes de yeshivá. Edelstein abandonó el Likud en julio, tras décadas en el partido, con el propósito de abrir una “nueva senda política”. Después de que aparezca en pantalla el eslogan “derecha, servicio militar obligatorio, unidad”, el vídeo muestra a ambos mientras desestiman una llamada telefónica del presidente de United Torah Judaism, Yitzhak Goldknopf, ante lo cual Edelstein responde que “no es relevante”.
En mayo, tras meses de informaciones no confirmadas en los medios, Erdan declaró a Radio 103FM que estudiaba la posibilidad de crear un nuevo partido político para competir con el Likud y afirmó que se consideraba un posible primer ministro una vez que Benjamin Netanyahu abandonara la política.
Según declaró en mayo una fuente política conocedora de las conversaciones sobre la formación del nuevo partido —denominado “Likud B” y considerado una alternativa más “estadista” al Likud—, el objetivo era establecer una coalición sionista centrada en la recuperación económica, la seguridad y los asentamientos, capaz de “frenar a los extremistas” e incorporar también a sectores centristas. El nuevo partido también respaldaría una reforma judicial más moderada, sin la “disputa política” inherente al planteamiento del ministro de Justicia, Yariv Levin.
El Likud B estaría dispuesto a reunirse con el exprimer ministro Naftali Bennett y con el presidente de Yashar, Gadi Eisenkot, pero no con Yair Golan, de Los Demócratas, quien, según afirmó entonces la fuente, “no es sionista”. Golan fue subjefe del Estado Mayor de las FDI. La fuente, que ya no tiene acceso a los detalles del nuevo partido, añadió que sus integrantes también estarían dispuestos a colaborar con Netanyahu y con figuras como Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir.
Según explicó la fuente, esa disposición se basa en la valoración de que podrían moderar los impulsos más radicales si asumieran el papel decisivo que actualmente desempeñan los partidos haredíes, a los que no desean incorporar a una coalición.
Según el Canal 12, Erdan se ha puesto en contacto con la exalcaldesa de Beit Shemesh, Aliza Bloch, para tratar su posible incorporación al nuevo partido.
Una encuesta publicada la semana pasada por Zman Yisrael, la publicación hermana en hebreo, reveló que un nuevo partido encabezado por Erdan y Edelstein obtendría cinco escaños en la Knéset si las elecciones se celebrasen hoy, pero no conseguiría poner fin al estancamiento electoral.






