Un tribunal alemán ha condenado a cadena perpetua a un ciudadano afgano por el atropello intencionado con un coche que tuvo lugar en Múnich el año pasado, en el que murieron una niña de dos años y su madre, mientras decenas de personas resultaron heridas.
El tribunal de Múnich dictaminó que el delito reviste una “gravedad especial”, una calificación que dificultará en gran medida que el hombre de 25 años, identificado únicamente como Farhad N., obtenga la libertad en algún momento.






