El Parlamento ugandés aprobó la participación de sus militares en una coalición multinacional para asegurar Gaza tras la guerra entre Israel y Hamás.
La iniciativa impulsada por el ministro de Defensa representa la primera señal pública del país sobre su disposición para integrar la Fuerza Internacional de Estabilización. Marruecos también aportará soldados a esta misión.
La Junta de Paz del presidente estadounidense Donald Trump propuso la creación de este contingente militar el pasado mes de febrero.
El mando de la operación recaerá en el general de división estadounidense Jasper Jeffers. En mayo, el oficial norteamericano aseguró que el despliegue previsto de 20 000 efectivos garantizaría “una prosperidad futura y una paz duradera”.
Durante el debate legislativo, el ministro de Defensa, Kiryowa Kiwanuka, justificó la medida. El funcionario destacó la capacidad operativa de sus fuerzas armadas gracias a la experiencia obtenida en misiones de paz en países como Somalia.
Sin embargo, la oposición cuestionó los verdaderos motivos del Gobierno. Hasta el momento se desconoce por qué Uganda aceptó el encargo o si recibirá algún tipo de compensación a cambio.
El legislador Hassan Kirumira advirtió que la decisión provocará “preocupaciones diplomáticas”, dado que la nación pertenece a la Organización de Cooperación Islámica.
Frente a los demás parlamentarios, Kirumira exigió a los defensores de la medida que resuelvan la “gran incógnita” de la intervención: “¿De qué lado combatirá nuestro ejército?”.
El ingreso de la coalición al territorio palestino depende de un pacto que Trump anunció la semana pasada. El documento exige que Hamás entregue sus armas y que Israel retire sus fuerzas.
El plan de Washington establece que las tropas de estabilización entrarán a la zona una vez que concluya la salida escalonada del ejército israelí.
A pesar de la publicación del texto del acuerdo, Israel declaró que mantiene “serias preocupaciones de seguridad” sobre las condiciones estipuladas.






