Egipto podría incorporarse a la nueva alianza de defensa creada por Arabia Saudita, Turquía y Pakistán, según reveló el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan. El ministro afirmó que El Cairo podría sumarse una vez que se resuelvan “determinadas cuestiones técnicas”, lo que ampliaría de manera considerable la nueva estructura de seguridad en Oriente Medio.
El acuerdo, firmado el viernes por el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, se basa en un principio similar al artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte: un ataque contra uno de los miembros de la alianza se considerará una amenaza contra todos. El acuerdo también prevé la creación de un comité de ministros y de una secretaría general con sede en Arabia Saudita.
Fidan recalcó que la alianza no está dirigida contra Irán. “Irán no es el objetivo de la alianza de defensa. Nadie es un objetivo mientras no ataque a los países miembros de la alianza”, afirmó. No obstante, señaló que la seguridad de la navegación en el mar Rojo representa un interés esencial para los Estados miembros y que, por esa razón, Turquía desea participar en los esfuerzos de seguridad en la región.
La nueva alianza podría incorporar más adelante a otros países, y Egipto aparece como el principal candidato para sumarse. Según Fidan, la intención de Ankara no consiste en limitar el acuerdo a los tres países fundadores, sino en ampliar esta estructura a otros Estados de la región. El ministro explicó que la cooperación en las industrias de defensa y en tecnología militar constituye uno de los componentes centrales del acuerdo, junto con la posibilidad de realizar ejercicios conjuntos, compartir inteligencia y transferir conocimientos y tecnología.
La iniciativa se produce en un contexto de creciente inestabilidad regional, preocupación por las actividades de Irán y sus aliados, y un aumento de las críticas en el mundo musulmán contra la política de Israel. El ministro de Defensa de Pakistán llegó a pedir a los países islámicos que se unan frente a lo que definió como “la amenaza común que representa Israel”. Al mismo tiempo, en medio de los enfrentamientos con los hutíes de Yemen, se han formulado amenazas contra Arabia Saudita y se ha intentado poner en duda la capacidad de la nueva alianza para garantizar su seguridad.






