Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) rechazaron este martes los reportes procedentes del Líbano sobre un supuesto ataque “de doble impacto” en la zona de Nabatieh y aseguraron que no tenían constancia de ninguna ofensiva israelí allí durante ese periodo.
La Agencia Nacional de Noticias, medio estatal libanés, informó que un vehículo fue atacado en la ciudad de Nabatieh, en el sur del país. El Ministerio de Salud del Líbano indicó que dos personas resultaron heridas.
Según el ministerio, el ejército israelí efectuó un segundo ataque cuando rescatistas de la Asociación de Scouts Risala, vinculada al movimiento Amal, aliado de Hezbolá, llegaron al lugar. La acción causó daños a una ambulancia.
“El ministerio reitera su condena a los continuos ataques del enemigo contra los equipos de rescate, una acción que constituye una violación inaceptable del derecho internacional humanitario y de todas las normas internacionales”, declaró.
The IDF struck a vehicle in the Nabatieh area of southern Lebanon. Reports say three Hezbollah terrorists were eliminated in the strike. https://t.co/w26zIWdp0E pic.twitter.com/lSiOmkUqlN
— DDF NEWS (@ddfmarketing1) August 11, 2026
Por separado, la defensa civil libanesa afirmó que drones israelíes atacaron a uno de sus equipos mientras sus integrantes trataban de apagar un incendio forestal, también en la zona de Nabatieh. De acuerdo con ese organismo, no hubo heridos, aunque el incidente obligó al personal a retirarse.
Israel negó esas acusaciones. “Tras una revisión, no se tiene constancia de ningún ataque de las FDI en la zona”, señaló el ejército israelí al responder a una consulta.
Hezbolá, grupo terrorista respaldado por Teherán, comenzó a disparar contra Israel en solidaridad con Irán dos días después de que Estados Unidos e Israel atacaran territorio iraní el 28 de febrero. Las fuerzas israelíes respondieron con ataques aéreos y una operación terrestre que les permitió tomar una franja de unos 10 kilómetros (6 millas) de profundidad en el sur del Líbano.
Más de un millón de civiles libaneses tuvieron que abandonar sus hogares. Desde entonces, Israel ha destruido de forma constante importantes infraestructuras terroristas dentro de las áreas capturadas.
Un acuerdo marco entre Israel y el Líbano, negociado con mediación de Estados Unidos, contempla el desarme de Hezbolá, la retirada gradual de las fuerzas israelíes del sur libanés y el despliegue del ejército del Líbano en la región. Su aplicación debe comenzar en dos “zonas piloto”.
Hezbolá rechaza ese acuerdo y se niega a entregar sus armas.






