Donald Trump evitó precisar el lunes cuáles serían los próximos pasos de Estados Unidos frente a Irán, después de que un periodista le recordara sus comentarios anteriores, en los que había advertido que las negociaciones en curso representaban para Teherán su última oportunidad antes de una “decapitación”. “Ya lo verán”, respondió el presidente estadounidense. Cuando se le preguntó si una escalada masiva continuaba entre las opciones, contestó: “Bueno, desde luego que tenemos esa capacidad si así lo deseamos. Ya lo verán”.
Trump también volvió a rechazar las exigencias iraníes de reparaciones, una cuestión que ya había mencionado anteriormente en una publicación en Truth Social. “Piden reparaciones, se podría decir, o piden dinero por los daños que hemos causado. Y yo respondí que es una buena idea. Pues bien, nosotros pediremos dinero por los daños que ellos han causado durante un periodo de 50 años, ya sea si consideramos el USS Cole o si nos fijamos en todas las personas que resultaron gravemente heridas, tan gravemente lesionadas o asesinadas: muchos miles de personas. Y tal vez indemnizaciones por los 52 000 manifestantes que murieron en Irán durante los últimos cuatro meses. La cifra era de al menos 52 000 hace un mes y medio. Así que, ¿de cuánto es ahora? Si hay que pagar daños, considero que Irán debería pagarlos”, declaró.
Preguntado por cuándo se abriría el estrecho de Ormuz, el mandatario sostuvo que ya se encuentra abierto y afirmó que su control está exclusivamente en manos de la Armada estadounidense. “Ya está abierto. Quien tiene el control del estrecho de Ormuz en este momento es únicamente la Armada de los Estados Unidos. Mantenemos un bloqueo que ha sido infalible. Es un muro de acero. Y dejamos entrar a quienes queremos dejar entrar, y esas personas ingresan; han entrado y salido de forma constante. Así que, en realidad, ya se encuentra abierto. No les permitimos el paso hacia Irán. No se les admite en el estrecho para ir a Irán”, señaló.
A continuación, Trump afirmó que Irán todavía puede generar problemas, aunque describió al país como económicamente arruinado. “[Irán] puede causar problemas, pero están en la ruina. Carecen de dinero. Irán está en la bancarrota total. No pagan a sus soldados. Su inflación se sitúa en el 309 por ciento. Así que ya veremos qué sucede”, dijo.
El presidente cerró sus declaraciones con una acusación contra Teherán por su actuación durante las últimas cinco décadas: “Durante 50 años, han sido el matón de Oriente Medio. Han asesinado a cientos de miles de personas. Ahora pagan el precio”.






