David Crowley, considerado un demócrata moderado, se impuso la mañana del miércoles en las primarias para gobernador de Wisconsin a Francesca Hong, candidata socialista democrática y de postura antiisraelí. El resultado impidió que los progresistas sumaran otra victoria en un estado pendular.
Crowley, que busca convertirse en el primer gobernador negro de Wisconsin, sostuvo durante la campaña que es el aspirante demócrata con mayores posibilidades de derrotar en noviembre al representante republicano Tom Tiffany, respaldado por el presidente Donald Trump.
La diferencia entre Crowley y Hong fue estrecha. La candidata esperaba beneficiarse del impulso que habían adquirido recientemente aspirantes progresistas y críticos con Israel, entre ellos Abdul El-Sayed, vencedor la semana pasada en la contienda por el Senado en el vecino Míchigan. El triunfo de El-Sayed representó el primer gran éxito de ese movimiento en un estado clave, pero también avivó entre dirigentes demócratas el temor a que candidatos más alejados del centro, algunos de ellos lastrados por antiguas posiciones como la retirada de fondos a la policía, tengan dificultades para imponerse a los republicanos y comprometan las aspiraciones del partido de recuperar el Senado y la Cámara de Representantes.
Crowley no compareció ante sus seguidores el martes por la noche, aunque se esperaba que participara el miércoles en un acto de unidad. Su director de campaña, Garren Randolph, señaló en un comunicado: “En este momento, David se centra en unir a la gente y en ganarse el apoyo de demócratas, republicanos, independientes y de cualquiera que crea que Wisconsin alcanza su máximo potencial cuando trabajamos en conjunto y ofrecemos resultados”.
Hong estuvo cerca de imponerse en una contienda muy ajustada
Aunque la derrota de Hong puede haber reducido el impulso de los progresistas en Wisconsin, el resultado también mostró que ese sector conserva una base importante dentro del Partido Demócrata. Una socialista democrática estuvo cerca de imponerse en uno de los territorios más disputados del país, reflejo de un malestar persistente entre parte del electorado de la formación.
Mientras el desenlace todavía era incierto a última hora del martes, Hong afirmó ante sus seguidores: “Hemos construido algo que cambiará la política para siempre”. Añadió: “El trabajo que hemos realizado se recordará de forma permanente. Sé que ahora mismo no disponemos de las cifras definitivas, pero lo que sí sé es que estamos listos para seguir en la lucha”.
Tras el reconocimiento de la derrota por parte de Hong, su directora de campaña, Becky Cooper, dijo sentirse “orgullosa de la campaña llevada a cabo”. “Nuestro equipo jugó limpio, tenemos el alma intacta y realmente hemos logrado un cambio significativo para el movimiento progresista”, aseveró.
Associated Press declaró vencedor a Crowley después de que la aceptación del resultado por parte de Hong descartara la posibilidad de un recuento en unas elecciones extremadamente ajustadas. Debido a que la ventaja de Crowley quedó por debajo de un punto porcentual, Hong tenía la posibilidad de solicitar una revisión de los votos. Sin embargo, como el margen superó los 0,25 puntos, su campaña habría tenido que asumir el coste del procedimiento.
Los progresistas buscaban una victoria de peso en Wisconsin, pero dos de sus principales referentes nacionales, el senador de Vermont Bernie Sanders y la representante Alexandria Ocasio-Cortez, optaron por mantenerse al margen y no respaldaron a Hong.

Ese espacio político tampoco actúa como un bloque completamente cohesionado. Sus candidatos no son necesariamente socialistas democráticos ni cuentan siempre con el respaldo de Sanders, aunque suelen recoger un descontento similar con la política y con el propio Partido Demócrata. Entre los asuntos que alimentan ese malestar figuran la ayuda militar a Israel, el volumen de dinero utilizado en las campañas electorales, las redadas migratorias de la Administración Trump y el persistente aumento del coste de la vida.
Las posiciones de Hong sobre Israel provocaron inquietud
Las posiciones de Hong sobre Israel y el antisemitismo habían provocado inquietud entre judíos de Wisconsin y dirigentes demócratas en general. La candidata participó en transmisiones en directo destinadas a recaudar fondos junto con Hasan Piker, crítico izquierdista de Israel que expresó su apoyo a Hong, y en dos ocasiones con Michael Beyer, conocido como “Mike from PA”, quien ha descrito la identidad judía como “etnia construida, una etnia demoníaca y totalmente inventada”.
Hong también ha calificado de genocidio la guerra en Gaza, acusación que el Estado de Israel rechaza de manera rotunda.
Los demócratas de Wisconsin confían en aprovechar los bajos niveles de aprobación de Trump en un estado donde ganó las elecciones presidenciales de 2016 y 2024. Su objetivo es conservar la gobernación y lograr el control de las dos cámaras de la legislatura estatal, lo que les permitiría dominar por completo el gobierno de Wisconsin por primera vez desde 2010.
Durante los últimos días de las primarias, tanto Crowley como Hong aseguraron que, una vez terminada la contienda interna, los demócratas podrían unirse para derrotar a Tiffany, congresista conservador procedente del norte rural de Wisconsin.
“Nuestro objetivo primordial es asegurarnos de que un extremista del movimiento MAGA no ocupe el cargo de gobernador”, declaró Crowley el domingo.
Entre quienes respaldaron a Crowley estuvo David Zimmerman, un profesor jubilado de ingeniería industrial de 79 años que vive en Madison y votó por él el martes. Zimmerman dijo que la posibilidad de que Hong tuviera que enfrentarse a Tiffany en noviembre le “preocupa mucho”. “Creo que tendrá graves dificultades para ganar”, sentenció.
La carrera estuvo marcada por retiradas y regresos de candidatos
El resultado constituye el episodio más reciente de unas primarias marcadas por el desorden y por la retirada de dos de las figuras que inicialmente ocupaban posiciones destacadas.
El propio Crowley había abandonado la competición a comienzos de julio, pero regresó diez días después con el apoyo del gobernador Tony Evers. En la última semana, ambos recorrieron Wisconsin defendiendo la idea de que Crowley era el adversario mejor preparado para medirse con Tiffany en un estado pendular caracterizado por elecciones ajustadas, donde el voto de independientes y moderados suele resultar decisivo.
Hong, de 37 años, madre soltera y antigua cocinera de línea, canalizó el descontento demócrata tanto contra el sector mayoritario del partido como contra el movimiento “Make America Great Again” de Trump. Su estilo, que combina comentarios salpicados de improperios con una presencia provocadora y humorística en las redes sociales, generó entusiasmo entre los sectores más progresistas.
Entre sus propuestas figuraron el cuidado infantil gratuito, la asistencia sanitaria gratuita y una moratoria sobre la construcción de centros de datos destinados a inteligencia artificial.
Su campaña, sin embargo, también tuvo que responder por el apoyo que había mostrado anteriormente a retirar fondos a la policía. Durante el único debate celebrado antes de las elecciones, Hong aclaró que no respaldaría recortes presupuestarios para las fuerzas del orden.
Además, recibió críticas por antiguas publicaciones en redes sociales. En una de ellas pedía cancelar Acción de Gracias porque “debemos dejar de celebrar el colonialismo”, mientras que en otra se refería al Día de San Valentín como “otro día en el que el capitalismo te dicta cómo demostrar amor”. Posteriormente, restó importancia a esos mensajes y afirmó que solo pretendía hacer bromas.

La decisión de Evers de no buscar un tercer mandato abrió la carrera por la gobernación, para la que inicialmente se presentaron siete demócratas. En julio, la vicegobernadora Sara Rodriguez parecía avanzar hacia la consolidación del respaldo del sector mayoritario del partido, pero abandonó la contienda a mediados de mes en medio de un escándalo relacionado con la financiación de su campaña.
Su retirada llevó a Crowley, que había dejado la carrera una semana antes y había respaldado a Rodriguez, a regresar a la competición, ahora con el apoyo de Evers.
Otro de los aspirantes inicialmente considerados favoritos, el exvicegobernador Mandela Barnes, se retiró menos de dos semanas antes de las elecciones debido a cuestionamientos sobre una conducta inapropiada. Barnes había estado cerca de derrotar al senador republicano Ron Johnson en 2022.
La jornada electoral tuvo todavía otro contratiempo. La transmisión de los resultados correspondientes a unos 28 000 votos por correo de Milwaukee se retrasó hasta la madrugada del miércoles por un error humano durante la carga de los datos, según explicó el máximo responsable electoral de la ciudad poco antes de la medianoche del martes.






