El presidente de Yashar, Gadi Eisenkot, rechazó las críticas dirigidas a su propuesta sobre el reclutamiento de los judíos haredíes y aseguró que su iniciativa no contempla eximir cada año al 30% de los jóvenes haredíes que pueden ser llamados al servicio. Según explicó, su objetivo es, por el contrario, “cancelar el acuerdo de 1977 que concede exenciones”.
En una entrevista con el Canal 12, el exjefe del Estado Mayor de las FDI sostuvo que existe “un proyecto de ley para todos los ciudadanos de Israel en materia militar, nacional y civil”. Añadió que la única excepción prevista alcanzaría al 3% de cada cohorte de reclutamiento, exclusivamente para personas con talentos extraordinarios en Torá, ciencia, música y deportes.
Eisenkot afirmó además que ha transmitido ese mensaje a los representantes haredíes en el Knéset. “Me reúno con los miembros haredíes del Knéset y les digo que hay un tema en el que no habrá concesiones… Ni siquiera a costa de ir a otras elecciones”, declaró.
La controversia surgió después de que Yoram Cohen, exdirector del Shin Bet y candidato de Yashar al Knéset, afirmara esa misma mañana en la emisora pública Kan que, bajo el próximo gobierno, hasta el 30% de los judíos haredíes quedarían exentos del servicio militar obligatorio. Sus declaraciones provocaron fuertes críticas entre los dirigentes del llamado “Bloque del Cambio”, contrario a Benjamin Netanyahu. Como respuesta, el exprimer ministro Naftali Bennett aseguró que “no habrá concesiones en materia de reclutamiento” y añadió que “quien no sirva al Estado no recibirá ni un solo shekel del Estado en toda su vida”.
Durante la misma entrevista con el Canal 12, Eisenkot también planteó la necesidad de integrar los sistemas educativos árabe y haredí en el sistema estatal. En ese sentido, afirmó que “necesitamos dar de tres a cuatro años a todo el sistema educativo del Estado de Israel para que haga la transición al sistema educativo estatal” y que “la educación haredí tendrá que entrar en este marco”.
Asimismo, descartó las preocupaciones sobre la posibilidad de encabezar un gobierno minoritario. Señaló que, si el bloque contrario a Netanyahu obtiene entre 52 y 58 escaños, por debajo de los 61 necesarios para formar una coalición, “decidiremos abordar únicamente los temas que cuentan con un amplio consenso nacional y recurriremos a los partidos sionistas y estadistas. Y, por supuesto, al día siguiente de Netanyahu, incluyendo al Likud y a otros partidos”.






