La Fuerza Aérea de Estados Unidos avanza en la selección de diseños para un nuevo misil antiaéreo supersónico de lanzamiento terrestre, desarrollado bajo la iniciativa CAMP-GLCA ETV. La solicitud FA8659-26-R-9001 contempla también un lanzador en contenedor común y fija la asequibilidad, la producción a gran escala y la arquitectura modular entre los principales requisitos del programa.
El plazo para presentar propuestas terminó el 3 de agosto de 2026 y los proveedores seleccionados debían realizar exposiciones presenciales durante la semana del 10 de agosto. La Dirección de Armamento del Centro de Gestión del Ciclo de Vida de la Fuerza Aérea evalúa los conceptos de prototipo.
La documentación pública asociada al programa establece como referencia un coste máximo de $500 000 por misil y contempla una posible adquisición de entre 1.000 y 3.500 unidades. El requerimiento exige además velocidad supersónica, aunque no se han divulgado el alcance, el techo de vuelo, la maniobrabilidad terminal ni la configuración del buscador.
El CAMP-GLCA está vinculado a la Familia de Misiles de Masa Asequibles de la Fuerza Aérea y corresponde a su variante de defensa antiaérea de lanzamiento terrestre. El servicio busca incorporar desde la fase de diseño criterios de fabricación a gran escala, ingeniería digital y una arquitectura abierta que permita integrar componentes comerciales o modificados con un desarrollo limitado.
El lanzador forma parte de la misma solicitud. Los documentos de referencia incluyen interfaces relacionadas con el sistema GMLRS, aunque la Fuerza Aérea no ha especificado qué vehículo transportará el conjunto ni cuántos interceptores podrá alojar cada lanzador.
La Fuerza Aérea prevé recurrir a uno o más acuerdos de Otras Transacciones para Prototipos, bajo la sección 4022 del Título 10 del Código de Estados Unidos. La planificación disponible contemplaba adjudicar los trabajos de prototipado antes de finales de septiembre de 2026.
El programa se desarrolla en paralelo a otros esfuerzos estadounidenses para aumentar los inventarios de interceptores de menor coste. El Ejército, por ejemplo, también estudia una munición compatible con Patriot por debajo de $1 000 000, mientras mantiene interceptores PAC-3 MSE destinados a amenazas de mayor exigencia.
La documentación del CAMP-GLCA no identifica todavía las empresas seleccionadas para las presentaciones, el número de prototipos que serán adjudicados ni sus importes. Tampoco se han publicado la capacidad del lanzador, la arquitectura del buscador o una fecha para la primera prueba de vuelo.






