Analistas de la CIA expresaron ante la administración Trump sus dudas sobre la información proporcionada por Israel acerca de un supuesto complot iraní para asesinar al presidente estadounidense, según informó The Washington Post. La advertencia habría llevado a Trump a cambiar de avión en secreto cuando salió de Turquía el mes pasado.
De acuerdo con el periódico, que cita a funcionarios estadounidenses en activo y retirados familiarizados con la inteligencia, Israel comunicó a la Agencia Central de Inteligencia la existencia de la amenaza. Sin embargo, los analistas de la agencia concluyeron que la información no resultaba convincente.
Uno de los funcionarios consultados calificó la inteligencia como “procedente de Israel, no generada por Estados Unidos, y considerada de baja fiabilidad”. Otro señaló que “el Servicio Secreto ha estado a punto de ser descubierto en tres ocasiones por este presidente, así que no se arriesgan”.
“Hicieron lo que tenían que hacer”, añadió este segundo funcionario.
Un exfuncionario, por su parte, sostuvo que el episodio “encajaba con un patrón más amplio de informes de inteligencia israelíes que algunos funcionarios consideran diseñados tanto para influir en la toma de decisiones presidenciales como para informarlas”.
The Washington Post también indicó que la Casa Blanca evitó pronunciarse directamente sobre la información. No obstante, un funcionario estadounidense que pidió mantener el anonimato afirmó que, “como ha dicho el presidente, ha enfrentado numerosas amenazas contra su vida, incluidas algunas provenientes de Irán, y se están tomando todas las medidas necesarias para garantizar su seguridad”.
“La misión principal del Servicio Secreto de Estados Unidos es proteger al presidente, y lo han logrado”, agregó el funcionario.
Por otra parte, The New York Times informó el martes que la inteligencia estadounidense había detectado “múltiples flujos de información” relacionados con una amenaza contra Trump en Ankara. Según el periódico, “Sabían que existía una amenaza específica de un misil tierra-aire contra el Air Force One, es decir, contra el avión que transportaba al presidente, y que se había visto a alguien en las inmediaciones de la cumbre de la OTAN con un misil portátil”.






