La administración del presidente estadounidense Donald Trump cuestionó las declaraciones del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien afirmó este miércoles que Israel mantendrá su presencia en el sur del Líbano. Washington considera que esa postura contradice las garantías ofrecidas por Jerusalén de que no busca obtener territorio libanés.
“Estados Unidos espera que todas las partes actúen de manera coherente con el marco acordado, e Israel ha declarado claramente que no tiene ambiciones territoriales en el Líbano”, afirmó un funcionario del Departamento de Estado en un comunicado.
El documento añadió que “una presencia militar permanente en el sur del Líbano no es compatible con los compromisos adquiridos en el marco del acuerdo ni con la paz y la seguridad a largo plazo de ambos estados”. La declaración fue enviada a periodistas que solicitaron información y no mencionó directamente a Katz.
El funcionario también reiteró el respaldo de Washington a la soberanía libanesa. “Estados Unidos apoya plenamente la integridad territorial y la soberanía del Líbano”, señaló, antes de explicar que el acuerdo marco negociado por Estados Unidos entre Israel y el Líbano “incluye claramente una vía condicionada para el redespliegue progresivo vinculado al desarme verificado de Hezbolá y al desmantelamiento de su infraestructura”.
Según el comunicado, “las Fuerzas Armadas Libanesas están implementando la primera zona piloto, y Estados Unidos seguirá apoyando la plena implementación de ese proceso”. La referencia corresponde al sector del sur del Líbano del que se retiraron las Fuerzas de Defensa de Israel y que posteriormente quedó bajo control de tropas de las Fuerzas Armadas Libanesas.
Durante una visita al sur del Líbano realizada esta mañana, Katz sostuvo que las tropas israelíes permanecerán en las zonas de seguridad del Líbano, Siria y Gaza. “Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) permanecerán en las zonas de seguridad del Líbano, Siria y Gaza para proteger a todo el Estado de Israel. He dado instrucciones a las FDI para que tomen todas las medidas necesarias para prepararse para una presencia a largo plazo en la zona. Como el primer ministro y yo hemos dejado inequívocamente claro, no nos retiraremos de esta zona de seguridad”.
Katz también volvió a presumir de haber “destruido todas las casas” en determinadas áreas. El mes pasado, había afirmado que las fuerzas israelíes habían arrasado de manera sistemática varias decenas de aldeas del sur del Líbano que, según él, albergaban infraestructura de Hezbolá. Sus declaraciones generaron acusaciones de crímenes de guerra contra el ministro, cuya retórica se ha incrementado a medida que se aproximan las elecciones.






