Una evaluación del Pentágono concluyó que los ataques aéreos estadounidenses contra los islamistas hutíes, respaldados por Irán, dejaron más de 150 civiles muertos en Yemen durante el año pasado. La revisión se conoce mientras aumenta la preocupación por las bajas civiles registradas durante las campañas militares de la administración Trump.
El documento, que no está clasificado, fue obtenido por Associated Press y enviado al Congreso como parte del informe anual sobre bajas civiles. NBC News también había publicado previamente su contenido. Un funcionario del Pentágono, que no tenía autorización para hablar públicamente sobre el asunto y que pidió mantener su identidad en reserva, señaló que el departamento entregará el informe durante los próximos meses. El funcionario no ofreció información adicional.
La evaluación examinó tres ataques aéreos efectuados en abril de 2025, durante la ofensiva estadounidense contra los hutíes. Los terroristas atacaban entonces a buques mercantes en el mar Rojo, una ruta comercial internacional de importancia estratégica que enlaza con el canal de Suez y el Mediterráneo, además de mantener conexión con Israel.
De acuerdo con el informe, los objetivos estaban situados en Saná, capital de Yemen bajo control de los rebeldes, y sus alrededores, así como en el puerto de Ras Isa. En los tres ataques murieron 153 civiles y otros 243 resultaron heridos.
El bombardeo contra el puerto registró el mayor número de víctimas, con 80 muertos y 171 heridos. La ofensiva provocó grandes llamaradas que se elevaron sobre la zona y dejó varios camiones cisterna convertidos en restos humeantes. Los hutíes difundieron posteriormente imágenes explícitas de las consecuencias a través de su canal de noticias por satélite Al-Masirah, en las que aparecían cadáveres esparcidos por el puerto.






