El Community Security Service (CSS) y American Friends of Magen David Adom iniciaron un programa de formación para preparar a voluntarios de seguridad de sinagogas estadounidenses en la atención inicial de incidentes con múltiples víctimas.
El primer curso presencial se celebró durante dos días en una instalación del CSS en el condado de Westchester, al norte de Nueva York. Participaron 20 voluntarios procedentes de esa región, Florida, Illinois, Filadelfia y Washington D. C. La ubicación exacta y las identidades de los asistentes se mantuvieron reservadas por razones de seguridad.
Los participantes deberán transmitir posteriormente la formación a otros integrantes del CSS, una organización que cuenta con más de 7.000 voluntarios desplegados en más de 500 sinagogas de Estados Unidos. El grupo incluía tanto voluntarios sin formación sanitaria como médicos, enfermeros y paramédicos.
La formación se centra en los primeros minutos después de un ataque
Magen David Adom (MDA), el servicio nacional de emergencias de Israel, envió a los médicos Raphael Herbst y Aryeh Myers para impartir el curso. La instrucción se concentró en los primeros minutos posteriores a un atentado, cuando la policía, los bomberos o los equipos sanitarios todavía no han accedido al lugar.
El programa utiliza el modelo de MDA denominado “Los primeros siete minutos”. Los voluntarios aprenden a identificar amenazas, clasificar a los heridos, controlar hemorragias graves y transmitir a los servicios de emergencia información sobre el número de víctimas y las condiciones del lugar.
La primera regla es asegurar la zona antes de comenzar la atención médica. Los instructores plantearon escenarios con tiradores, armas blancas y atropellos intencionados para insistir en que los voluntarios no deben concentrarse en los heridos mientras persista una amenaza activa.
Myers explicó, además, que la evaluación de seguridad debe actualizarse de forma continua. Herbst recordó un atentado en el que personal sanitario comenzó a atender a un supuesto herido y descubrió después que se trataba de un segundo atacante que llevaba explosivos adheridos al cuerpo.
Los voluntarios practican el control de hemorragias graves
Buena parte de las prácticas estuvo dedicada al control de hemorragias. Los asistentes trabajaron con torniquetes, vendajes compresivos y una pierna de entrenamiento que simulaba una fractura abierta con sangrado. Durante uno de los ejercicios, una voluntaria improvisó un torniquete con una camiseta y utilizó un rotulador como mecanismo de torsión.
Los instructores priorizaron el uso del torniquete en situaciones con numerosos heridos y poco personal disponible. A diferencia de la presión manual sobre una herida, el dispositivo permite al interviniente continuar examinando al paciente o atender a otras víctimas.
El curso también abordó la colocación del torniquete, el registro de la hora de aplicación y los riesgos asociados a una interrupción prolongada del flujo sanguíneo. Herbst recordó que algunos heridos de los ataques del 7 de octubre de 2023 sufrieron amputaciones después de permanecer durante largos periodos con ligaduras aplicadas para contener hemorragias.
La formación incluyó asimismo la distribución de equipos de trauma dentro de las sinagogas, el número de kits necesarios y las decisiones que deben tomar los voluntarios cuando una zona continúa siendo peligrosa.
A diferencia de un curso convencional de primeros auxilios, el programa no enseña reanimación cardiopulmonar. La instrucción se centra en organizar a un grupo reducido de intervinientes frente a un número elevado de víctimas y en coordinar a voluntarios sin formación médica con personal sanitario disponible.
Los 20 participantes deberán transmitir la formación a otros voluntarios
El CSS comenzó a ampliar sus programas de seguridad después del ataque de 2018 contra la sinagoga Árbol de la Vida de Pittsburgh, en el que murieron 11 personas. La organización reforzó posteriormente su actividad tras otros ataques contra comunidades judías en Estados Unidos y después del 7 de octubre de 2023.
La nueva formación se incorpora a esa red mediante un sistema de instructores: los 20 participantes del curso de Westchester deberán reproducir las técnicas aprendidas entre los más de 7.000 voluntarios que el CSS mantiene en unas 500 sinagogas del país.










