Los centros de votación abrirán este jueves a las 10:00 de la mañana en todo Israel para que unos 140.000 afiliados del Likud, el partido del primer ministro Benjamin Netanyahu, elijan a los candidatos que integrarán su lista para las próximas elecciones. La votación, que concluirá a las 9:00 de la noche, es seguida con especial atención porque, si el bloque favorable a Netanyahu se impone en los comicios de octubre, su resultado podría influir de manera decisiva en la composición del futuro gobierno.
El Likud es uno de los pocos partidos que confecciona su lista electoral mediante elecciones primarias y tradicionalmente ha destacado ese mecanismo como parte de su funcionamiento democrático. No obstante, las modificaciones impulsadas este año por Netanyahu redujeron el número de puestos disponibles en la lista, lo que ha convertido la competencia interna en una de las más disputadas de los últimos tiempos, con aspirantes que buscan ubicarse en posiciones con posibilidades reales de obtener un escaño en la Knéset.
Los sondeos publicados hasta ahora sitúan al Likud entre 22 y 24 escaños en las elecciones previstas para el 27 de octubre, por debajo de los 32 que posee actualmente. Además, el mes pasado el Comité Central del partido aprobó una medida que amplió de forma significativa la capacidad de Netanyahu para definir la lista parlamentaria, al permitirle reservar inicialmente ocho de los primeros 29 puestos para candidatos de su elección, cifra que más tarde aumentó a nueve.
Las primarias se celebran pese a que Netanyahu intentó cancelarlas para sustituirlas por una selección de candidatos realizada por un comité designado y controlado por el propio primer ministro.
En un comunicado difundido la noche anterior por medio de un portavoz del Likud, Netanyahu aseguró que en la votación respaldará “por una lista ganadora que garantice que [el presidente de Yashar, Gadi] Eisenkot y [el presidente de Los Demócratas] Yair Golan no formen un gobierno estrecho con los partidos árabes, como prometieron”.
Yair Golan es el único dirigente de la oposición que respalda la posibilidad de formar un gobierno con el partido islamista Ra’am. El resto de los líderes del bloque contrario a Netanyahu ha rechazado públicamente esa opción. Ra’am integró anteriormente el gobierno encabezado por Yair Lapid y Naftali Bennett, que permaneció poco tiempo en el poder.
“Confío en ustedes, miembros del Likud, para que elijan a sus representantes correctamente según su propio criterio. No estoy interfiriendo en la lista nacional y les deseo a todos buena suerte”, añadió Netanyahu, en referencia a los candidatos elegidos directamente por la militancia y no a aquellos designados por él.










