Los Emiratos Árabes Unidos suspendieron, hasta nuevo aviso, todo el comercio, los intercambios comerciales y las transacciones financieras con Irán, informó este martes el Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí.
La decisión responde a acontecimientos regionales que, según explicó Afra Al Hameli, directora del Departamento de Comunicaciones Estratégicas del ministerio, representan una amenaza para la paz y la seguridad tanto en la región como a nivel internacional.
Al Hameli señaló que los Emiratos Árabes Unidos continúan considerando el diálogo, la cooperación y la integración regional como pilares para impulsar la paz, la estabilidad y la prosperidad. También aseguró que Abu Dabi mantiene su compromiso con la protección de la integridad del sistema financiero internacional, el cumplimiento del derecho internacional y la observancia de los estándares globales.
El gobierno emiratí añadió que seguirá respaldando las iniciativas orientadas a preservar la estabilidad financiera en los ámbitos regional e internacional.
El anuncio se conoció después de que el ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos afirmara que Irán lanzó dos misiles balísticos contra el país y que ninguno impactó en tierra firme.
En una publicación difundida en redes sociales, el ministerio indicó: “Las defensas antiaéreas de los EAU detectaron dos misiles balísticos lanzados desde Irán hacia el país; el primero cayó fuera de las aguas territoriales del país, mientras que el segundo cayó dentro de las aguas territoriales”.
Irán rechazó esa acusación. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, calificó la denuncia emiratí de “infundada” y advirtió que podrían estar involucradas “operaciones de falsa bandera”.
Los Emiratos Árabes Unidos fueron uno de los varios países de la región atacados por Irán después del inicio de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel a finales de febrero. Esos ataques cesaron tras el alto el fuego y la firma de un acuerdo marco para poner fin al conflicto a mediados de junio. En mayo, The Wall Street Journal informó que los Emiratos Árabes Unidos llevaron a cabo en secreto decenas de ataques aéreos contra Irán durante la guerra, en coordinación con Estados Unidos e Israel. Según ese reporte, las operaciones tuvieron como objetivos instalaciones militares y energéticas y continuaron incluso después del anuncio del alto el fuego.
Ese mismo periódico había informado anteriormente que las fuerzas emiratíes realizaron ataques directos contra infraestructura iraní. Entre las operaciones atribuidas a los Emiratos Árabes Unidos figuró un ataque contra una importante refinería ubicada en la isla de Lavan, en el golfo Pérsico.










