Durante 44 años, Yehuda Katz permaneció entre los desaparecidos de una batalla librada en el valle de la Becá. Este martes, sus restos regresaron finalmente a Israel.
Katz era sargento de primera clase y servía en una unidad de tanques de las cuando participó en la batalla de Sultán Yacub, durante la Primera Guerra del Líbano, en 1982. En aquel enfrentamiento contra el ejército sirio murieron 21 militares israelíes y más de treinta resultaron heridos.
Cuando terminó el combate, tres soldados no regresaron: Katz, el sargento de primera clase Zachary Baumel y el sargento de primera clase Zvi Feldman. Durante décadas, sus nombres quedaron asociados a una misma búsqueda.
El primero en volver fue Baumel. Sus restos fueron recuperados con asistencia rusa y trasladados a Israel en 2019. Seis años después, en mayo de 2025, agentes del Mosad recuperaron los restos de Feldman. Desde entonces, Katz era el último de los tres soldados de Sultán Yacub que continuaba desaparecido.
La búsqueda nunca se cerró. Durante más de cuatro décadas se sucedieron operaciones, recopilación de información y esfuerzos de inteligencia destinados a determinar qué había ocurrido con él y dónde se encontraban sus restos. En los últimos meses, nueva información permitió preparar una operación especial encabezada por la Dirección de Inteligencia Militar y realizada en coordinación con el Mosad.
La misión permitió localizar restos óseos atribuidos inicialmente a Katz y recuperar también objetos personales que habían permanecido separados de su familia durante más de cuatro décadas. Las autoridades israelíes no revelaron dónde fueron encontrados ni ofrecieron detalles operativos sobre la misión.
Los objetos llegaron primero a manos de la familia. Los restos fueron trasladados a Israel y sometidos a pruebas de identificación. Durante varias horas, todavía faltaba la confirmación definitiva.
Esta llegó en la tarde del martes: los huesos pertenecían a Yehuda Katz.
La noticia cerró una espera que sus padres, Sarah y Yosef Katz, no alcanzaron a ver terminar. Ambos murieron antes de que pudiera confirmarse el destino final de su hijo. Durante años, la familia había recibido información sobre los esfuerzos realizados para localizarlo y había defendido públicamente la continuidad de la búsqueda.
Con la identificación completada, las autoridades comunicaron a los familiares que Yehuda había regresado a Israel y que sus restos podrían finalmente recibir sepultura.
El jefe de Estado Mayor de las FDI, teniente general, describió el regreso como un momento de especial importancia para el ejército y para el país. “Han transcurrido décadas, pero nuestro deber hacia nuestros caídos permanece inalterable. No abandonaremos a ninguno de los nuestros”, afirmó.
El primer ministro señaló que durante años había respaldado las operaciones encubiertas destinadas a localizar a los desaparecidos de Sultán Yacub y agradeció la participación de las FDI, el Mosad, el y la Dirección de Personas Desaparecidas.
Para el presidente, el regreso puso fin a “44 años de espera, dolor y anhelo”. Durante mucho tiempo había conservado una fotografía de Katz en su oficina como recordatorio de la obligación de recuperar a los soldados desaparecidos.
Herzog dirigió también sus palabras a Prichya, hermana de Katz, y al resto de la familia. “El Estado de Israel no lo olvidó y jamás olvidará a sus hijos”, afirmó.
El ministro de Defensa,, recordó a las distintas generaciones de integrantes de los organismos de defensa e inteligencia que participaron en la búsqueda desde 1982 y continuaron trabajando hasta completar la misión.
Entre quienes recibieron la noticia estuvo también el rabino Baruch Vider, hoy director de una yeshivá de, que había combatido en Sultán Yacub y conoció a Katz. “Durante 44 años, no he cesado de rezar para que llegue este día”, dijo. Recordó al soldado como “un joven brillante, un prodigio, humilde y poseedor de grandes virtudes”.
La batalla terminó en 1982. La búsqueda de sus desaparecidos tardó mucho más. Baumel regresó en 2019. Feldman, en 2025. Con la identificación de Yehuda Katz este martes, ninguno de los tres soldados desaparecidos en Sultán Yacub permanece ya sin recuperar.










