Israel confirmó su responsabilidad en los ataques aéreos nocturnos contra un aeropuerto militar de Siria, donde, según las autoridades israelíes, Turquía tenía previsto desplegar fuerzas.
En un comunicado en inglés, la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu sostuvo que Damasco estaba a punto de alterar un acuerdo previo de seguridad entre ambos países. “Israel y Siria acordaron un statu quo en materia de seguridad, que Siria estaba a punto de romper al permitir que tropas turcas se desplegaran en una base aérea cerca de Alepo”, afirma el texto.
La Oficina del primer ministro aseguró además que Israel “advirtió repetidamente a Siria que tal despliegue supondría una amenaza para la seguridad de Israel.”
“Siria optó por ignorar estas advertencias”, afirma la Oficina del primer ministro, que agregó que Israel “no tolerará amenazas a su seguridad y agradecería un regreso al statu quo.”
Antes de este pronunciamiento, un funcionario turco había negado a Axios que Ankara estuviera buscando establecer una presencia militar en esa base.









