El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció este martes una modificación de la política de empleo del fuego en la Franja de Gaza y la actualización de las instrucciones impartidas a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) desplegadas en el enclave.
La nueva directriz contempla ataques selectivos contra integrantes de Hamás que hayan participado activamente en la masacre del 7 de octubre, independientemente de su ubicación o del cargo que ocupen actualmente.
Katz afirmó que las órdenes transmitidas a las FDI establecen además actuar contra amenazas dirigidas a las tropas israelíes. “La política de Israel en Gaza, tal como el primer ministro Benjamín Netanyahu y yo se la hemos comunicado a las FDI, es clara: eliminamos amenazas, abatimos terroristas y ajustamos cuentas con todos los que participaron en la masacre del 7 de octubre”, declaró.
“Así actuaron hoy las FDI al eliminar a los terroristas de Hamás y así seguirán actuando con contundencia para proteger a nuestros soldados y garantizar la tranquilidad de las comunidades del sur desde la zona de seguridad”, añadió el ministro.
Las autoridades políticas y militares todavía examinan, sin embargo, los procedimientos para identificar y atacar a hombres armados localizados dentro de la denominada “zona roja”. Aún no se ha adoptado una decisión definitiva sobre las reglas precisas para abrir fuego en esas circunstancias.
La política comenzó a aplicarse este martes, según informó el corresponsal militar Hillel Biton Rosen. Fuerzas israelíes mataron en la zona de Beit Lahia, en el norte de Gaza, a un comandante de compañía y tres comandantes de pelotón de Hamás que, de acuerdo con la información difundida, habían participado directamente en los ataques del 7 de octubre.
La Fuerza Aérea israelí atacó además a varios comandantes en la zona de Shati que, según las FDI, planeaban atentados contra soldados desplegados en la Franja.
El cambio se produce después de cuestionamientos sobre las reglas de enfrentamiento y la situación de las tropas israelíes en Gaza. Una semana antes, Biton Rosen había advertido sobre los riesgos de mantener soldados en el enclave sin una decisión sobre la conquista del territorio o el desarme de Hamás a corto plazo.
“El Estado de Israel debe decidir qué quiere hacer en la Franja de Gaza”, afirmó entonces el corresponsal. También informó de testimonios procedentes de la zona según los cuales el cruce de la denominada “línea amarilla” por parte de miembros de Hamás ya no recibía una respuesta inmediata con fuego y que algunas acciones requerían autorización de mandos superiores.
Biton Rosen advirtió además que Hamás intentaba provocar un “incidente estratégico”, que describió como un ataque grave capaz de causar muertos y secuestros.










