El Ejército de Estados Unidos adjudicó a Elroy Air un contrato plurianual de $46 millones para ampliar las capacidades del Chaparral, una aeronave autónoma de carga con despegue y aterrizaje vertical (VTOL) y propulsión híbrida-eléctrica. La empresa anunció la adjudicación el 18 de agosto de 2026.
El programa se centrará en incorporar navegación para entornos sin señal GPS, comunicaciones con protección cibernética, mayor autonomía, planificación expedicionaria de misiones y sistemas modulares de entrega de carga. El objetivo es adaptar la aeronave para operaciones de reabastecimiento en zonas disputadas o con infraestructura limitada, sin depender de pistas preparadas ni de pilotos a bordo.
El nuevo contrato amplía un trabajo anterior de Fase II del programa de Investigación de Innovación para Pequeñas Empresas, valorado en $1,9 millones, que se concentró en el manejo autónomo de módulos de carga y funciones de lanzamiento aéreo. La nueva etapa abarcará la integración de sistemas de navegación, comunicaciones, gestión de misiones y fiabilidad operacional.
El Chaparral puede transportar más de 227 kilogramos sin una pista convencional
El Chaparral está diseñado para transportar más de 227 kilogramos de carga y operar sin una pista convencional. Su configuración híbrida-eléctrica combina el despegue y aterrizaje verticales con vuelo de mayor alcance, lo que permite emplearlo desde posiciones temporales o emplazamientos con infraestructura reducida.
Entre las cargas previstas figuran municiones, baterías, suministros médicos, repuestos, agua y otros materiales. Elroy Air también ha desarrollado diferentes modalidades de entrega sin intervención humana, incluida la liberación de carga en vuelo estacionario, el lanzamiento durante el vuelo de avance y la entrega autónoma después del aterrizaje.
El programa contempla además módulos de carga intercambiables, de modo que una misma aeronave pueda transportar distintos tipos de suministros según la misión. La planificación podría realizarse desde posiciones móviles o temporales mediante un sistema expedicionario, sin depender de instalaciones fijas de control.
El sistema deberá seguir navegando aunque falle o sea interferida la señal GPS
Otro de los trabajos previstos es permitir que el Chaparral continúe navegando cuando las señales de posicionamiento por satélite sean interferidas, degradadas o suplantadas. Las comunicaciones protegidas deberán, a su vez, permitir la transmisión de datos de misión, rutas e instrucciones de carga mientras se reducen las vulnerabilidades de los enlaces de mando.
La propulsión híbrida-eléctrica está concebida para combinar la capacidad de elevación vertical con una autonomía superior a la de muchos drones alimentados exclusivamente por baterías. Por su capacidad de carga, el Chaparral se sitúa entre los pequeños sistemas no tripulados de reparto y helicópteros tripulados de mayor tamaño.
El Ejército deberá evaluar también la fiabilidad del sistema en condiciones de despliegue, incluido el reabastecimiento, la inspección, la carga y la preparación de nuevas misiones. Una mayor autonomía podría permitir que un operador o un equipo reducido supervise varias aeronaves, en lugar de asignar un piloto a cada aparato.
Elroy Air mantiene además una alianza de fabricación con Kratos Defense & Security Solutions, seleccionada como socio fabricante exclusivo del Chaparral en Estados Unidos.
La adjudicación de $46 millones corresponde a una fase de desarrollo y maduración tecnológica y no constituye una decisión de compra de una flota operativa. El programa continuará centrado en navegación resiliente, comunicaciones protegidas, planificación de misiones, carga modular y fiabilidad sobre el terreno.










