Moshe Feiglin está dispuesto a ocupar el segundo puesto detrás de Ofer Winter en una posible alianza electoral, siempre que el acuerdo sea de carácter técnico y la representación se reparta entre sus integrantes de acuerdo con el apoyo que tenga cada uno.
Al preguntarle en C14 si aceptaría ser el número dos de Winter, el presidente de Zehut respondió que sí y restó importancia al orden de los candidatos cuando se trata de una unión de ese tipo.
Feiglin considera a Winter “una excelente persona” y ve con buenos ojos la posibilidad de concurrir junto a él. Sin embargo, señaló que todavía echa en falta una propuesta política definida.
A su entender, un cambio requiere algo más que figuras nuevas y valiosas. También necesita ideas diferentes, algo que por el momento asegura no encontrar en Winter.
Feiglin ha tratado de ponerse en contacto con él, aunque actualmente no existe comunicación entre ambos. Los dos se conocen desde hace años y anteriormente mantuvieron encuentros personales.
El líder de Zehut indicó que se ha acercado tanto a Winter como al resto de partidos de la derecha ideológica. Según explicó, Winter prácticamente no mantiene contacto en estos momentos con ninguno de los candidatos.
En cuanto a otras posibles alianzas, no quiso confirmar ni negar que existan conversaciones con el partido Noam. Se limitó a señalar que mantiene contactos con numerosos sectores.
Zehut se presentó en solitario a las elecciones de 2019 y se quedó fuera de la Knéset por menos de medio punto porcentual. Feiglin considera que la realidad política es distinta después del 7 de octubre y sostiene que su formación dispone ahora de un electorado más estable.
Según los datos que dice recibir de destacados encuestadores, Zehut tendría una base equivalente a unos tres escaños firmes. En escenarios favorables alcanzaría cinco, mientras que en los desfavorables se situaría por debajo del umbral electoral.
Aun en ese último supuesto, Feiglin no contempla abandonar la carrera antes de las elecciones. Tampoco está dispuesto a participar en un Ejecutivo que considere de izquierda. Ante la posibilidad concreta de una coalición con Gadi Eisenkot, aseguró que Zehut nunca formará parte de un gobierno de ese signo.
Si su partido entra en el próximo Ejecutivo, Feiglin aspira a hacerse cargo del Ministerio de Defensa. Considera que el actual gobierno desaprovechó la ocasión de “anular los Acuerdos de Oslo, recuperar rápidamente el control de la Franja de Gaza y llevar al pueblo de Israel a la victoria”.
Respecto a Benjamin Netanyahu, situó su principal logro en su etapa como ministro de Finanzas. En cambio, describió la situación política y de seguridad como “un desastre en curso”.
Feiglin precisó después que esa expresión no estaba dirigida personalmente contra Netanyahu, sino que aludía a la situación estratégica de Israel. Al comparar el país de hace 30 años, cuando Netanyahu llegó por primera vez al puesto de primer ministro, con el actual, considera que Israel se encuentra hoy en una posición estratégica mucho peor.
No señaló a ninguna persona como su opción preferida para dirigir el Gobierno. En su lugar, defendió la necesidad de un nuevo liderazgo para la derecha israelí. También rechazó la idea de que Netanyahu sea irremplazable y cuestionó la fuerte identificación que parte de sus seguidores mantiene con él.
Pese a las críticas de Netanyahu contra su candidatura, Feiglin no tiene intención de retirar a Zehut de las elecciones. Considera que Netanyahu está repitiendo un error y sostiene que su partido logrará superar el umbral electoral independientemente de la postura del primer ministro.










