Los teléfonos de dos altos cargos de la campaña electoral de Gadi Eisenkot tenían instalado un programa espía capaz de escuchar conversaciones y extraer información política y estratégica sensible.
El hallazgo se produjo durante los controles de ciberseguridad que la campaña puso en marcha en las últimas semanas debido al carácter sensible de la información que maneja. El protocolo incluye revisiones diarias y escaneos de los teléfonos de algunos integrantes del equipo, entre ellos sus principales responsables.
Una empresa privada de seguridad contratada por la campaña detectó el software malicioso en dos casos distintos durante esas revisiones. Los dispositivos de Eisenkot no se vieron comprometidos.
La campaña no ha denunciado los hechos ante la policía. En su lugar, reforzó las medidas de ciberseguridad y mantuvo los controles diarios de los dispositivos utilizados por sus altos cargos.
Por ahora, se desconoce quién instaló el spyware y en qué momento fueron comprometidos los dos teléfonos.










