Evyatar David todavía se despierta con pesadillas y tiene recuerdos repentinos de su cautiverio, pese a que ha pasado casi un año desde que recuperó la libertad mediante el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025.
A sus 25 años, explica que las secuelas aparecen de manera imprevisible. Puede sentirse bien durante una hora y, poco después, recordar algún episodio vivido mientras estuvo cautivo. Las pesadillas nocturnas también terminan afectándolo durante el resto del día.
David fue secuestrado en el festival de música Nova durante el ataque del 7 de octubre de 2023. Durante su cautiverio, Hamás lo obligó a cavar su propia tumba para grabar un video de propaganda.
En ese momento estaba tan debilitado que apenas podía moverse. Sostener la pala y tratar de cavar le resultó casi imposible, hasta el punto de considerarlo probablemente el mayor esfuerzo físico que ha realizado.
También recordó que él y Guy Gilboa-Dalal, cautivo junto a él, estuvieron tres meses sin comer. Al mismo tiempo, escuchaban a sus guardias reír, comer pasteles y beber té.
Sus captores les aseguraban que no había alimentos en Gaza, pero David no les creía porque veía que los hombres que los vigilaban estaban bien alimentados. A su juicio, les mentían mientras los sometían al hambre. Además, los captores disponían de aire acondicionado y televisión.
Tras recuperar la libertad, David considera insuficiente la ayuda que reciben del gobierno israelí quienes estuvieron cautivos. Para afrontar su situación económica, ha tenido que recurrir a una campaña de recaudación de fondos. Espera que el próximo gobierno, independientemente de quién lo forme, ofrezca una respuesta mejor.
En noviembre de 2025, aproximadamente un mes después de la liberación de David y de los últimos rehenes mediante un acuerdo de alto el fuego mediado por Estados Unidos, la coalición rechazó un proyecto de ley que contemplaba ₪4 000 000, unos $1 200 000, en asistencia financiera inmediata para los cautivos liberados. La oposición cuestionó esa decisión.
David ya había contado parte de su experiencia a principios de este verano en el programa “Uvda”, de Canal 12. El próximo mes viajará a Estados Unidos con su hermano para seguir relatando lo que vivió.
Sobre la posibilidad de que Gaza tenga un futuro sin Hamás, en el contexto de un esfuerzo de paz respaldado por Estados Unidos, David no cree que sea posible. Considera que el grupo está guiado por una ideología que busca controlar toda la tierra y sostiene que Gaza no es realmente su prioridad. Lo que vio durante su cautiverio, asegura, le resultó aterrador.










