Decenas de escuelas privadas del Este de Jerusalén no abrieron sus puertas al inicio del nuevo curso escolar y comenzaron una huelga indefinida en protesta por las restricciones que, según denuncian, impiden a profesores de Judea y Samaria entrar en la ciudad para trabajar.
La medida afecta a unos 15.000 estudiantes, según datos de Ir Amim, una organización que sigue la situación en el Este de Jerusalén. Las escuelas municipales de la zona, en cambio, iniciaron las clases con normalidad.
Entre los centros en huelga figuran numerosas escuelas cristianas administradas por iglesias y otras instituciones religiosas, consideradas entre las más prestigiosas de la comunidad árabe, especialmente en Jerusalén.
Las dificultades para los profesores palestinos residentes en Judea y Samaria se han intensificado desde octubre de 2023, en medio de mayores restricciones para obtener o renovar permisos de entrada a Jerusalén.
La guerra ya había provocado una protesta similar en enero de 2026, cuando varios colegios privados realizaron una huelga de un día por la falta de renovación de permisos para sus docentes.
A la disputa se suma una ley que entró en vigor en febrero de 2026 y que impide autorizar como profesores en escuelas israelíes, incluidas las privadas, a titulados de instituciones de educación superior de la Autoridad Palestina.
La normativa, sin embargo, exime a quienes ya trabajaban como docentes antes de su entrada en vigor y a quienes habían completado al menos un año de estudios universitarios antes de esa fecha.










