El Ejército Australiano alcanzó tres hitos operativos durante el ejercicio Pozieres Run 2026 al fabricar pequeños drones en una instalación desplegable, transportar un lanzador M142 HIMARS en un C-130 Hercules hasta el área de operaciones y emplear por primera vez el obús autopropulsado AS9 Huntsman en maniobras de campo.
Pozieres Run se desarrolló entre el 30 de julio y el 23 de agosto en las áreas de entrenamiento de Shoalwater Bay y Townsville, en Queensland, con la participación de unos 8.000 efectivos. Las maniobras pusieron a prueba el modelo de combate que adopta la 1.ª División, basado en fuerzas más dispersas, redes persistentes de reconocimiento y ataque, fuegos de mayor alcance y una logística capaz de operar bajo amenaza.
Australia fabrica drones directamente cerca de las unidades
Entre los ensayos figuró la fabricación de drones directamente en una instalación de campaña. Los aparatos se ensamblaron cerca de las unidades y después se entregaron para tareas de reconocimiento, vigilancia y ataques simulados. El objetivo era reducir la dependencia de cadenas logísticas extensas para el suministro de sistemas pequeños y de bajo coste.
La experiencia amplía el programa Sovereign UAS Challenge, que produjo inicialmente 300 drones de fabricación australiana. El requisito contemplaba aeronaves de menos de dos kilogramos, equipadas con cámara estabilizada, con un alcance mínimo de cinco kilómetros y un precio inferior a A$5.000 por unidad.
Estos drones se conciben como material de reposición rápida. Los motores, las baterías, los controladores de vuelo, los enlaces de datos, las cámaras y las estructuras pueden transportarse por separado y ensamblarse como aeronaves completas cerca de las unidades que los necesitan, lo que facilita recuperar con rapidez la capacidad de reconocimiento y ataque después de sufrir pérdidas.
Un C-130 transporta un lanzador HIMARS hasta el área de operaciones
Pozieres Run también probó una nueva opción para desplazar los HIMARS en un teatro de operaciones disperso. Un C-130 Hercules transportó un lanzador directamente hasta el área de operaciones, complementando su movilidad por carretera y las pruebas realizadas previamente para trasladar estos sistemas desde buques hasta la costa mediante embarcaciones de desembarco.
Australia prevé disponer de 42 lanzadores HIMARS como parte de un programa de ataque de largo alcance valorado en unos A$2.300 millones. La incorporación del misil Precision Strike Missile (PrSM) permitirá alcanzar objetivos situados a más de 500 kilómetros, frente a los alcances considerablemente menores de la artillería convencional de 155 mm. Las versiones posteriores del PrSM están previstas para superar los 1.000 kilómetros.
La combinación del transporte terrestre, aéreo y litoral dificulta la localización de los lanzadores y facilita su traslado entre zonas de operación separadas sin depender exclusivamente de las carreteras. Para Australia, cuya planificación militar contempla grandes distancias y operaciones en entornos insulares, esta movilidad aumenta el número de emplazamientos desde los que pueden efectuarse fuegos de largo alcance.
El AS9 Huntsman se emplea por primera vez de forma colectiva en campo
El AS9 Huntsman, nuevo obús autopropulsado de 155 mm del Ejército, tuvo durante Pozieres Run su primer empleo colectivo en campo. Australia adquirirá 30 AS9 y 15 vehículos blindados de reabastecimiento AS10 dentro del programa LAND 8116.
La nueva estructura prevé baterías de seis AS9 y tres AS10, frente a los cuatro obuses remolcados M777A2 empleados anteriormente. El AS9, de unas 48 toneladas y con una tripulación de cinco militares, puede superar los 60 km/h en carretera y emplear municiones con alcances aproximados de entre 30 y 60 kilómetros, según el tipo de proyectil.
Durante el ejercicio, las tripulaciones efectuaron disparos y practicaron desplazamientos tácticos, reabastecimiento, mantenimiento y recuperación, tareas necesarias para que las baterías puedan cambiar de posición con rapidez después de abrir fuego y reducir su exposición a drones, radares y ataques de contrabatería.
La fabricación de drones en campaña busca mantener una alta disponibilidad de sensores y sistemas de ataque de bajo coste; el AS9 aporta artillería protegida capaz de disparar y cambiar de posición con mayor rapidez; y el transporte aéreo del HIMARS permite trasladar sistemas de fuegos de largo alcance entre áreas geográficamente separadas.
Pozieres Run integró capacidades desarrolladas hasta entonces mediante programas independientes en una fuerza que busca operar de forma más distribuida, recuperar con rapidez los medios perdidos y mantener capacidades de reconocimiento y ataque a distancias que abarcan desde unos pocos kilómetros hasta más de 500.










