La Marina de Estados Unidos adjudicó a Huntington Ingalls Industries un contrato de $336,112 millones para comprar materiales de fabricación prolongada destinados al futuro portaaviones USS William J. Clinton (CVN-82). La decisión incorpora al quinto buque de la clase Gerald R. Ford a la cadena industrial antes de la colocación de su quilla, prevista para 2027.
El contrato asegura componentes que requieren varios años de producción, como equipos para los reactores, grandes piezas forjadas, secciones de acero, sistemas de propulsión y equipos para el lanzamiento electromagnético de aeronaves. Los trabajos se concentrarán en el astillero Newport News Shipbuilding, en Virginia.
La Marina destinará fondos de construcción y conversión naval del año fiscal 2026 y obligará de inmediato la totalidad del importe. El plazo contractual se extiende hasta marzo de 2039, tres años después de la fecha prevista para la entrada en servicio del portaaviones.
La compra forma parte de un programa de sustitución de portaaviones valorado en $22.300 millones hasta 2031. En mayo, la Marina adelantó del año fiscal 2030 al 2029 la adquisición del CVN-82 y reservó $4.200 millones para compras anticipadas. El plan también asigna $3.900 millones al USS George W. Bush (CVN-83).
El USS William J. Clinton tiene previsto recibir su quilla en 2027, salir al agua en 2032 y entrar en servicio en 2036. Será el quinto de los diez portaaviones de la clase Ford previstos hasta el CVN-87 y sustituirá al USS Theodore Roosevelt, de la clase Nimitz, cuando este último abandone la flota.
El calendario refleja los largos ciclos de construcción de estos buques. El USS Gerald R. Ford (CVN-78) recibió su quilla en 2009 y entró en servicio en 2017. La Marina espera incorporar el USS John F. Kennedy (CVN-79) alrededor de 2027, el USS Enterprise (CVN-80) hacia 2031 y el USS Doris Miller (CVN-81) en 2034.
El CVN-82 tendrá un desplazamiento a plena carga cercano a 100.000 toneladas, una eslora de 337 metros y una velocidad superior a 30 nudos. Dos reactores nucleares A1B accionarán cuatro ejes y aportarán una capacidad eléctrica muy superior a la de los portaaviones de la clase Nimitz.
Esa energía alimentará cuatro catapultas electromagnéticas EMALS, el sistema de apontaje Advanced Arresting Gear, los elevadores de armas, los radares y los servicios del buque. La reserva eléctrica permitirá incorporar nuevos equipos durante una vida operativa que podría prolongarse hasta la década de 2080.
La clase Ford fue diseñada para mantener 160 salidas aéreas diarias durante más de 30 días y alcanzar 270 en periodos de máxima actividad. La referencia para la clase Nimitz es de 120 salidas sostenidas y 240 en situación de aumento excepcional. El USS William J. Clinton podrá transportar más de 80 aeronaves, entre ellas F-35C Lightning II, F/A-18E/F Super Hornet, EA-18G Growler, E-2D Hawkeye y helicópteros MH-60.
La automatización reducirá la dotación propia del buque a unas 2.600 personas, frente a unas 3.300 en un Nimitz. La cifra total, con el ala aérea embarcada, rondará las 4.660 personas. El diseño también incluye una isla más pequeña, tres elevadores de aeronaves en el borde de la cubierta y once elevadores de armas.
La compra anticipada busca dar estabilidad a una red de proveedores que fabrica componentes nucleares y navales en cantidades reducidas. Newport News emplea a unas 26.000 personas y concentra gran parte de la fuerza laboral de HII. La coordinación entre los programas CVN-82 y CVN-83 puede reducir interrupciones, evitar la pérdida de trabajadores especializados y sostener pedidos de acero, tuberías y equipos de propulsión.
El astillero afronta al mismo tiempo limitaciones de espacio, escasez de mano de obra y una amplia cartera de submarinos y buques de superficie. La entrega del CVN-81 ya pasó de febrero de 2032 a febrero de 2034, en parte por la ocupación de las instalaciones de Newport News. El contrato del USS William J. Clinton busca asegurar desde ahora los materiales más difíciles de obtener para evitar que esos plazos industriales retrasen el inicio de su construcción.










